jueves, 1 de septiembre de 2016

“Judíos de mierda” (sic)

“Judíos de mierda” (sic) – Editorial del 2 de septiembre de 2016
El Defensor del Pueblo (menos mal) del municipio salteño de Cerrillos, ¿Sr? Carlos Paz (¿Paz?), quedó en medio de la polémica luego de que en su cuenta de Facebook apareciera una publicación discriminatoria y racista que apunta contra los judíos.
"Judíos de mierda me tienen harto, ven que tengo razón que son una mierda estos judíos", se puede leer en la cuenta del funcionario municipal, aunque él negó ser el autor de la publicación.
En diálogo con El Tribuno, el funcionario aseguró que desconoce cómo apareció ese comentario en su muro y aseguró que ya realizó una denuncia penal para que el tema se investigue. ¡Cómo no!
O sea, como ya edité alguna vez: “Dije lo que dije, pero no debería haber dicho lo que dije. Como no pensé lo que dije...pero dije lo que pensaba, ahora pensé lo que dije y pienso que no debería haber dicho lo que dije”.
A ver. El nazi es nazi de acuerdo al dicho tan conocido de "la mona por más que se vista de seda, mona queda". Este tipo la quiere arreglar pero es un nazi antisemita y se le deben aplicar las leyes con todo el rigor.
Ante este revuelo, la filial Salta de la DAIA expresó su “repudio y condena a las expresiones xenófobas e intolerantes expresadas por el Señor Carlos Paz”. Eso es sumamente rescatable, ya que el amigo lector sabe que estamos inmersos en una situación similar, pero acá la filial Entre Ríos de la DAIA brilló por su ausencia, pese a que el titular de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentina de Paraná (eso quiere decir la sigla), Diego Dlugovitzky, fue electo, por unanimidad, como presidente del Consejo Federal de la organización a nivel nacional, y quien, cuando asumió, indicó que “el cargo representa una gran responsabilidad y compromiso con la comunidad”. ¡Menos mal!
En la misma sintonía, la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina también difundió un comunicado para manifestar “su más profundo rechazo a las declaraciones del Defensor del Pueblo de la Municipalidad de San José de Cerrillos, Carlos Paz”.
La entidad exhortaba al intendente y a los concejales de Cerrillos a “iniciar el pertinente proceso de juicio político por las causales de mal desempeño en ejercicio de sus funciones e indignidad”.
Ya lo dije y lo previne. Los 6.000.000 de muertos en las cámaras de gas comenzaron con una vidriera rota en la "Crystal Nacht". Vamos sumando: lo de la Sinagoga de Basso, aunque nadie le haya dado prensa; lo de los chicos en Bariloche, y ahora este delincuente...Lo único que me alienta es que, por lo menos, ahí la DAIA de Salta reaccionó. Eso ya es algo. Y ya saben. Para mí, si aparecen ahora los de acá, es tarde. El trabajo para esclarecerlo y llevarlo a juicio ya está hecho, en absoluta y total soledad. Es más, creo que hasta con una contra impensada. No sea que termine “jugando” yo contra todos. ¡Ojo, eh!
La audiencia preliminar de elevación a juicio por las pintadas antisemitas en la Sinagoga Tfilá L'Moisés en Basavilbaso, hecho ocurrido el 27 de junio de 2014, y por la que hay una persona imputada, será finalmente el día viernes 9 de septiembre a las 10 hs., jornada que deberá ser una bisagra en la historia. Si hubo un Nunca Más para los 30.000 desaparecidos, deberá haber un hecho que marque con claridad un Nunca Más para estos intentos de repetición de la Shoa. Pechos fríos, abstenerse.
A modo de esclarecer algunas confusiones, más que nada porque algunos amigos me han vuelto a preguntar si hay diferencias entre los conceptos, aclaro que judíos somos los ciudadanos de infinidad de países que descendemos de un origen judío y que no necesariamente tenemos que ver con las políticas de un estado extranjero, como es Israel. Pero no deben olvidar algunos “judíos renegados” (como ese del que temo una traición) que tanto los nazis como la Inquisición investigaban siete generaciones en el historial familiar de una persona para considerarla "pura" o " “aria". No se confundan y busquen en su árbol genealógico. No tengo la menor idea de cuándo llegaron a la Argentina los ancestros del Sr. Paz, pero supongo que era españoles. Entonces vale la pena recordar que en época de la conquista española de América exterminaron las culturas y gran parte de los pueblos de “indios de mierda”; y que, algunos de esos “judíos de mierda” perseguidos en esa misma época por la Santa Inquisición lograron escapar a Oriente para convertirse en “ladinos de mierda”, que conservaron su cultura junto al idioma de la Patria que los expulsó. Mi consejo para el Sr. Paz, más allá de lo que le haría de todo corazón, pero no puedo ni debo,  es que mejor abandone esa odiosa costumbre de generalizar y entienda que así como hay argentinos discriminadores e incultos, también tenemos gente civilizada que acepta a quienes no profesan su propia fe o tienen color de piel diferente. Solo hay que comprender al prójimo. Saben los lectores que “tolerar” no es una palabra que me guste usar para este tema, porque tiene un sentido peyorativo, ya que significa, en criollo: no me gusta lo tuyo pero “me lo banco”. Y yo, lo que quiero, no es que les guste a la fuerza lo mío. Yo quiero que respeten lo mío.
Para colmo, a la noticia de que estudiantes del Colegio de la Sociedad Escolar y Deportiva Alemana de Lanús, quienes con brazaletes, esvásticas y bigotes “hitlerianos” provocaron y discriminaron a egresados de la escuela de tradición judía ORT en una disco de Bariloche, le siguió una fuerte escalada de expresiones antisemitas en las redes sociales, muchas de las cuales pertenecen a alumnos y ex alumnos de la institución del sur bonaerense, como un joven que escribió: “También discriminamos a paraguayos en el alemán JAJAJA no doy más”.
“Previa en la habitación“, dice el tuit de otro usuario que acompañó una foto en blanco y negro de judíos, en la época del Holocausto, junto a sus camas en el centro de exterminio de Auschwitz. “Con los pibes en el Cerro Catedral“, dice otro post de la red social del pajarito, junto a una imagen histórica de un grupo de judíos detrás de un alambrado del centro de exterminio donde, se calcula, fueron enviados a las cámaras de gas cerca de un millón y medio de personas.
El incidente ocurrió el martes pasado en la disco Cerebro. Y si bien luego de los mismos la empresa de viajes estudiantiles Baxtter, contratada por los alumnos de la escuela alemana para organizarles su viaje de egresados, resolvió anticipar el regreso de los alumnos, la polémica se multiplicó por las redes sociales.
“Nazis en Bariloche”, titulan burlonamente en otras redes. “Son pibes ‘jodiendo’ un poco”, agregan. Para concluir, demostrando que nada es “joda”, hay uno que dice: “Nazi era mi bisabuela, que con la llama de una sola hornalla te cocinaba dos judíos“. Muy gracioso, ¿no?
Autoridades del colegio de Lanús al que concurren esos alumnos modélicos analizaban esta semana junto con directivos de la ORT, organizaciones judías y organismos del gobierno el  hecho cometido en Bariloche y “cómo repararlo”.
Y yo creo que acá está justamente el tema. Hablando hoy con mi hermana, me decía, como para calmarme, que hay que tener en cuenta que lo dicen de ignorantes que son. Y yo no me creo eso. Me parece una solución facilista, con todo el respeto intelectual que me merece mi hermana. Este Sr. Paz no es un ignorante. Es más, en un comentario hecho a un diario de Salta, un exalumno suyo, de madre judía, dice que era habitual en él que en clase se manifestara con estos conceptos, pretendiendo “jugar” con aquello de que los judíos se vayan a Israel o se hagan cargo de las cosas que se hacen en un país que, más allá de justificar el sionismo, es un país extranjero para nosotros, en tanto argentinos. Y remarco eso porque ya lo dije alguna vez, en referencia a las ceremonias religiosas en los actos públicos de nuestra ciudad. Yo soy tan argentino como el que más, y mi religión es judía. A nadie se le ocurre mandar a los católicos al Vaticano ni a los musulmanes a Siria o Líbano. No entiendo por qué solo los judíos “merecemos” ser perseguidos, denigrados, difamados y atacados en un país que es tan nuestro como de los demás. Y a esto lo digo con dolor, porque a muchos de los que se rasgan las vestiduras y pretenden esconder su odio, los veo al lado mío en los actos cantando el Himno Nacional Argentino o la Marcha “Entre Ríos” (así se llama), como con vergüenza, mientras yo grito sus estrofas a los cuatro vientos.

                                            Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso 

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