jueves, 15 de octubre de 2015

Disnomia

Disnomia  - Editorial del 16 de octubre de 2015
En la mitología griega Disnomia era “la” demonio o espíritu que personificaba el desorden civil y la ilegalidad.
Como los otros grandes males de la humanidad, Disnomia era hija de Eris, la discordia, sin que se le atribuyera padre alguno.
En su actuar era compañera de Adikia (la injusticia), de Ate (la ruina) y de Hibris (la violencia), siendo su demonio opuesto Eunomia (el orden cívico). Así lo narraba Solón, que describió los grandes males que este espíritu había traído a los atenienses, en contraposición de los beneficios que traería la legislación y el orden en la ciudad.
La Presidente nos “brinda” cadenas nacionales a diario, pasando por encima de la “ley de medios" que ella misma reclamó se votara, aunque sea a los tropezones. Unos autodenominados "veteranos de guerra" que hace bastante tiempo ya se apropiaron de la plaza emblemática de la Argentina, siguen haciendo lo que les viene en ganas, animados por ejemplos que alguna vez denunciamos acá y que nos valieron amenazas porque “había” que sostener una mentira que todavía está a media cuadra de mi casa, en uno de los tres nombres de la memoria. Candidatos en campaña que molestan a cualquier hora con mensajes telefónicos y “enchastran” la vía pública con volantes y pintadas. Así se puede seguir con ejemplos ad infinitum y…no pasa nada. Lo único que se nos ocurre ante el desquicio es despotricar y no queremos asumir ni por casualidad el fondo de la cuestión: nuestra contumacia como sociedad para transgredir leyes, reglamentos y normas.
Hace ya más de quince años que el extraordinario periodista Germán Sopeña escribió en La Nación que la Argentina estaba pasando peligrosamente del Estado de Derecho al "estado de derechos" esto es, que la defensa de privilegios particulares o sectoriales habilitaba para hacer cualquier cosa, sin importar en lo más mínimo el derecho del resto de la sociedad. Y añadía que nos encontrábamos en una encrucijada peligrosa. Obviamente que ahora ya ni la encrucijada nos queda. Estamos obligados a circular por un solo camino, que es por donde nos llevan obligados, y que encima, como el de la Escuela Agrotécnica, sigue sin asfaltarse y solo está cubierto de promesas incumplidas.
Hoy día, lamentablemente, el "estado de derechos" se instaló para quedarse con la agravante de que la sociedad se encuentra en un estado anómico en tanto y en cuanto todos los días se degradan un poco más las normas de convivencia social. Cabría entonces usar para describir el estado de cosas el término "disnomia", que bien podría describirse como el "sé que existe la ley pero no me gusta o directamente no me importa", aunque en realidad se refiere, como dije más arriba, a la divinidad menor que en la mitología griega personificaba el desorden civil y la ilegalidad.
Pero también nos debe mantener atentos para discernir que el poder no se debe encerrar en el poder en cuanto tal, sino en abrirse a los demás para encontrar sabiduría en el modo de vivir y gobernar. Este es un buen criterio para discernir acerca de quiénes nos gobiernan. Lo llamativo es que en las charlas de café (sin café), o como me pasó esta noche (miércoles, antes de sentarme a escribir este editorial), al terminar la excelente charla que brindó el Obispo Monseñor Jorge Lozano en la Parroquia “San José Obrero” sobre la Encíclica “Laudato Si” (de eso voy a escribir después de las elecciones, porque me impactó mucho). Como decía, al terminar la charla, me puse a conversar con un amigo candidato a concejal en una de las listas para las elecciones del 25 (no la que encabezamos mi amigo Modernel y yo), y él me decía que había que integrar al gobierno a la gente más capaz, sin importar si era “del palo”. ¡Lástima que del dicho al hecho hay un largo trecho!
Resulta trágicamente claro que la corrupción es el mal por extirpar, si es que verdaderamente queremos  que alguna vez  nuestros hijos vivan en un sitio que merezca ser vivido, y no un lodazal.
Se impone, en la Argentina, un Nunca Más de la corrupción en democracia. Y esto es algo que debe subir desde el pueblo hacia los dirigentes. Debe ser exigido hasta el hartazgo, hasta que el mensaje se recoja y el reclamo popular se escuche y se asimile.
Si los responsables de la más formidable corrupción que vio la Argentina no son juzgados y encarcelados, si sus bienes mal habidos no son confiscados, si sus miles de testaferros no son perseguidos y develados, lo que se empieza a poner en tela de juicio es la viabilidad de la Argentina misma como país.
Y allí ya no habrá espacio ni para planes económicos, ni para discursos de buenas intenciones, ni para ulteriores aventuras políticas.
Es difícil para cualquier analista político comprender cómo uno de los Países más ricos del planeta se ha diluido en su propia impotencia, y no logre distinguir el bien del mal.
Sin duda una sociedad culturalmente atrasada dio lugar a la formación de una clase política completamente parasitaria y corrupta, que utilizando el populismo barato, (prometer de todo a cambio de nada) nos  convirtieron en un País sin futuro, sin orgullo y sin dignidad.
Nuestro país no se desendeudó sino que se cambió de acreedor: antes se debía al exterior, ahora la deuda es interna, porque el gobierno tomó fondos de la Anses y de otras instituciones públicas para pagar la deuda externa. Es decir, la deuda externa se redujo pero aumentó la deuda interna. Hay estimaciones de la deuda pública total que expresada en dólares está en el orden de los 250.000 millones.
Lo cierto es que el aislamiento financiero nos deja un Banco Central quebrado y sin inversiones. Los buitres no son culpables de la fanfarronería internacional, la mala calidad del gasto y el dispendio del estado en cuestiones menores… Es cierto que el mundo no nos es grato como hasta el 2010 más o menos, pero poner a un inexperto soberbio en economía posiblemente haya sido la mayor causa del crecimiento cero de los últimos cuatro años…
Lo nuestro es mucho peor que desaceleración. Es retroceso. Lo primero significa que el automóvil redujo la velocidad, pero que con solo volver a apretar el acelerador se soluciona. Con el segundo, el automóvil quedó rezagado porque tiene el motor fundido y sus cubiertas no dan más. Ya acelerar es imposible. Como dice León en “Cola de Amor”, “para poder seguir tengo que empezar todo de nuevo”.
Estos inútiles y miserables gobernantes han creado un nuevo país llamado Holindia, en el que ellos viven como en Holanda y nosotros como en  la India. Buscan cualquier nota perdida en pasquines complacientes con el gobierno y no ven la realidad, realidad que se les está cayendo encima, como usinas y hospitales "inaugurados" que no funcionan, entre otras cosas
¡Ay, País! Yo lo escribí hace mucho tiempo. No son los candidatos los que se deben unir. Es la sociedad la que debería unirse y exigir al candidato todos sus reclamos para darle el voto. Ahora yo sé que es demasiado tarde, aunque podría haber un pacto de gobernabilidad que incluya la firma de un acuerdo sobre la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, quita de fueros, apertura de las causas de corrupción cerradas ,embargo de bienes, independencia total de la Justicia poniendo un Procurador General que actúe con el máximo rigor y sin contemplaciones. En caso contrario nuestro futuro seguirá siendo de oscuro presagio.
En esta misma edición anunciamos, con cierto orgullo, más allá de las discrepancias políticas, que en caso de ganar Scioli, un entrerriano, Sergio Urribarri,  será el Ministro del Interior y de Transporte. Bueno es recordar, entonces, que Ricardo Jaime, que ocupara una parte de ese puesto durante un gran período del kirchnerismo, asumió su condición de coimero, y por miedo a pasarse diez años merecidos en la cárcel optó por un juicio penal abreviado que le redujo la pena a un año y medio, que por supuesto no serán de cumplimiento efectivo. Pero para ello tuvo que reconocerse culpable y admitir que lo sobornaron y que construyó su fortuna a costillas de la seguridad y de los derechos del pueblo argentino.
Seremos verdaderamente una República el día en que pasen por los estrados de la Justicia los que sigue, que no son pocos.
                                                   Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso



jueves, 1 de octubre de 2015

Soberana estupidez

Soberana estupidez – Editorial del 2 de octubre de 2015
Por estos días, en todas las instituciones de nivel medio de Entre Ríos se debería estar debatiendo  un borrador del nuevo y polémico "Régimen de Ingreso y Permanencia de Estudiantes a la Escuela Secundaria y sus Modalidades", que reemplazaría a la vigente resolución 1770/11, y que supuestamente fue elaborado por las Direcciones de "Educación Secundaria", "Educación de Gestión Privada", "Educación de Adultos", "Educación Física" y "Educación Técnico Profesional", y, ¡faltaba más!, por los "Supervisores de Nivel Secundario".
En la fundamentación se enuncia una "innovadora" manera de considerar las inasistencias que tendría como fin "sostener la permanencia de los estudiantes en el nivel secundario". El objetivo estratégico dice ser "desarrollar una responsabilidad compartida para el sostenimiento y cuidado de las trayectorias escolares, que interpele las tradicionales formas de organización".
Más allá de este palabrerío inútil que nadie entiende, y que parece aquello de Les Luthiers: "A menudo mis alumnos me preguntan si la hermenéutica telúrica incaica transtrueca la peripatética anotrética de la filosofía aristotélica, por la inicuidad fáctica de los diálogos socráticos no dogmáticos. Yo siempre les respondo que no". La única diferencia es que la genialidad del conjunto de instrumentos informales es humorística, mientras que lo del CGE parece que va en serio.
Yendo a lo concreto, este trabajo que desgastó las energías de nuestras autoridades educativas, establece que "la cantidad de inasistencias institucionales se "calcularán" (SIC, porque debería decir "calculará", ya que habla de "cantidad" que es singular, y ya que estamos, en un "borrador" emanado del CGE habría que cuidar estos detalles) en un 20 % de los días de clases definidos por la provincia en el ámbito del Consejo Federal de Educación". Si tomamos un hipotético calendario escolar de 180 jornadas, el alumno tendrá derecho a ausentarse 36 días. Pero este margen tolerado será aún mayor, ya que "las instituciones educativas según modalidad y/o contexto en el que se encuentran situadas, podrán flexibilizar hasta en un 10% más las inasistencias. Es decir, el tope permitido se elevaría cuanto menos a 40. Téngase en cuenta que el régimen actual contempla como máximo 28 faltas, y más, téngase en cuenta que cuando yo iba al colegio el máximo permitido, después de muy rogadas y justificadas reincorporaciones, era de ¡15!
Pero la sorpresa mayor de este inicuo e increíble borrador (que espero quede en sólo en un borrador) aparece más adelante, al autorizar las creativamente llamadas "inasistencias curriculares". Por si no se entiende, lo explica así: "Los estudiantes que se encuentran presentes en la institución podrán no concurrir a espacios curriculares".
Dicho de otro modo, el alumno, estando en la escuela, tendrá derecho a decidir si ingresa o no al aula cada vez que suene el timbre. Es por ello que en cada hora se deberá volver a tomar asistencia. Se exigirá "el 80 % mínimo de presencialidad en cada espacio curricular".
El cómputo de estas ausencias por materia contempla también inasistencias parciales: "½ (media) inasistencia, cuando se ingrese con retraso entre 5 minutos y 15 minutos o cuando el estudiante se deba retirar entre 15 minutos y 5 minutos antes del horario establecido de finalización" y "¼ (cuarta) inasistencia, cuando ingrese con un retraso de hasta 5 minutos en la hora cátedra o cuando el estudiante se deba retirar con hasta 5 minutos antes del horario establecido".
Se trata, ni más ni menos, de trasplantar al secundario un régimen parecido al de la universidad, con la "leve" diferencia, quizás no advertida por estos genios, abstraídos como están en el pensamiento científico, de que en la educación universitaria cada materia es una en sí misma, no forma parte de un curso, se puede dar cuándo y cómo uno quiera, siempre que respete las correlatividades, y, además, estamos hablando de alumnos mayores de 17 años, que ya saben por qué están estudiando esa carrera, corren con los riesgos de las faltas por su propia decisión, y, fundamentalmente, no forman parte de lo que en la Argentina es la educación obligatoria, que hoy en día llega hasta el final del secundario.
Hay también otras "yapas" previstas. Por ejemplo, "el Estudiante de Educación Secundaria que se encuentra cursando el último año de estudio puede hacer uso de cinco inasistencias institucionales más, para temas justificados inherentes a la finalización de sus estudios y su proyección". Tal rimbombante eufemismo me parece a mí que tiene por objetivo quedar bien con los chicos que no se "guardaron" faltas para el "viaje de egresados", como ya votan...
Debo decir, por suerte, que por lo que he podido averiguar el borrador no sólo no habría logrado entusiasmar a la docencia sino que, muy por el contrario, provocó desazón y hasta indignación. En mi caso, que llevo ya casi veinticinco años ininterrumpidos al frente de alumnos (los cumplo el próximo 21 de marzo de 2016), no podría directamente dar clases, ya que mi forma de ejercer la docencia se basa en un trabajo conjunto entre profesor y alumnos desde que va desde timbre a timbre. Por suerte he contado hasta ahora con el beneplácito de los mismos, que suelen tener un bajo porcentaje de inasistencias en los días en que tienen conmigo, pero nada garantiza que una vez que institucionalmente esto les sea permitido, como suele suceder con el espíritu adolescente, y más en estos tiempos, se sumen a la corriente.
Este "borrador" sin dudas propicia el facilismo; no cultiva en el estudiante el hábito de la presencia y la puntualidad, tan indispensable en el mundo del trabajo; fomenta el desorden al permitir que haya alumnos fuera del aula en todo momento y no solo en los recreos, y, más que nada, es una eficiente manera de lograr aumentar la disminución (aunque esto sea un oxímoron) de la calidad educativa, cosa que a estos gobiernos les viene de perillas, porque la relación es inversamente proporcional: cuánto menos educación y cultura haya, más posibilidades de ganar las elecciones tienen.
Cuando hablaba más arriba de la mala comparación que hace el borrador entre los alumnos secundarios y los universitarios, no somos pocos los docentes que cuestionamos la "visión del alumno" que subyace en el proyecto. O sea, este es un régimen de inasistencias para un joven "maduro" y no para un adolescente, que por definición aún no ha desarrollado plenamente su capacidad para asumir compromisos de manera constante y para estar seguro de cuál su voluntad. Ni siquiera es penalmente responsable de sus actos.
Y ya que hablo de responsabilidad, el personal no docente también hace un planteo que si se quiere es jurídico: ¿Quién será responsable del cuidado del alumno que decidió ausentarse del aula pero permanece en el edificio? ¿Contemplará esta situación el seguro escolar?
En las respuestas que dieron los alumnos a los que se les consultó respecto a este tema está comprendida en gran parte la explicación subyacente. Las reacciones de los chicos fueron auténticas, genuinas. Por ejemplo, fueron muchos los que concluyeron en que el régimen propuesto les permitirá "ingresar más tarde y dormir más", aunque tampoco faltaron los que, con un poco más de conciencia, creyeron descubrir un "facilismo explícito", que los expondrá al riesgo de abandonar las materias que no sean de su interés para focalizarse solo en las que son de su agrado, lo que, obviamente, redundará en el perjuicio de no lograr el título.
Con un realismo absoluto, los estudiantes también se preguntaron si valdrá lo mismo una falta a una clase común que aquella en la que esté prevista una prueba o la entrega de trabajos. Y está bien que se lo planteen ellos, aunque a mí me preocupa que esos genios a los que me refería más arriba no hayan pensado que lo que se proyecta para un supuesto bien, termine siendo un boomerang para el propio alumno.
Yo creo que el debate pasa por definir si es este el camino correcto hacia la inclusión o si, muy por el contrario, la brecha educativa se agravará aún más, postergando a millones de chicos, especialmente a quienes no cuentan con un contexto socio familiar que los guíe con la necesaria combinación de afecto, sabiduría y firmeza.
Dejarlo a expensas de su espontaneidad, de su aún incipiente libre albedrío, se parece más al abandono que a la inclusión.                                                 

                                            Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso

jueves, 17 de septiembre de 2015

La Sala de los Milagros

La Sala de los Milagros – Editorial del 18 de septiembre de 2015
Un informe televisivo que emitió el informativo Telenoche (¡de la Corpo, ya sé!) este lunes, reveló cómo es el trabajo de la organización Tupác Amaru para conseguir afiliaciones.
Según el desarrollo de la noticia, Milagros Sala, que la lidera, se aprovechó de las deficiencias del sistema de salud de Jujuy (que también tiene un gobierno del FpV) y montó consultorios externos en los que para atenderse hay que estar afiliado a su agrupación política.
Además, por si esto fuera poco, una vez cumplido con ese requisito hay que obedecer los mandatos de “la organización” y asistir a todos los actos y marchas que ella organice. Entonces, lo que debe ser un derecho universal para todos los habitantes, para la sectaria dirigente piquetera ultra K, tiene un precio.
O sea, para que se entienda claramente, la líder de la Tupác Amaru se aprovechó de las deficiencias propias del sistema político que ella representa y defiende tan ardorosamente y montó consultorios externos en los que para atenderse hay que estar afiliado a su “tribu”.
El contenido del informe del noticiero del “13” reveló cómo es el trabajo de la organización Tupác Amaru para conseguir afiliaciones.
Ocurre que el hospital público Dr. Jorge Uro de La Quiaca, en plena “década ganada”, está colapsado porque faltan médicos y los funcionarios no hacen nada. En vez de bregar porque esto se solucione, aunque ya sabemos que es remar contra la corriente, hace seis semanas la líder del partido Unidos y Organizados inauguró el “centro médico” para "alivianar" el colapso del hospital. Pero, según dijeron miembros del nosocomio, no ayudó en nada porque no tienen laboratorio y si el paciente necesita un estudio tiene que ir igual al hospital.
"La gente viene esperando mucho de nosotros y hacemos lo que podemos", contó una médica del Uro. La concejal radical de La Quiaca, Alejandra Elías, dijo que "este año se fueron cinco médicos". "Si no tenemos profesionales puede pasar cualquier cosa", sostuvo.
En esa institución, que además atiende gente de las localidades de Yavi, Villazón (Bolivia) y Santa Catalina, hay cinco médicos clínicos, tres pediatras, un traumatólogo, un cirujano y un anestesista. "El gobierno provincial nos abandonó", aseguró Elías.
Muchas personas se quedan a dormir en los pasillos del centro de salud para lograr tener un turno. Clementina Cabrera, bioquímica y exdirectora del hospital, contó que "hay ancianos y niños que tienen que venir a las ocho de la noche para tener turno". "A veces alcanza, a veces no", lamentó.
A las siete se empiezan a dar los números, y la gente que pasó la noche ahí empieza a hacer fila. Como hay pacientes internados, los médicos atienden dos horas por día y luego se dedican a los de la sala (con minúscula). La persona que no consigue turno, tiene que volver a pasar la noche al otro día. "Uno siente pena por los pacientes", concluyó la enfermera Juana Cusi.
Pero, aunque la única verdad es la realidad, en Twitter, a través de la cuenta de la encargada de prensa de la organización Tupác Amaru, se acusó al programa de televisión de “querer generar una campaña sucia".
En el momento de la apertura de la sala (no de la Sala), Luis Luna, referente del área de salud de la citada “organización” afirmó: “Estos consultorios están abiertos para toda la sociedad y la atención será totalmente gratuita. Así seguimos trabajando de la misma manera que desde cuando empezó la Tupác Amaru, junto a la gente”. En el mismo sentido, el doctor Hugo Mamaní detalló los servicios que ¿brindará? el centro de atención médica: “los consultorios están equipados con toda la tecnología de última generación que necesitaba la población. Hay una sala de recepción de enfermería, donde hacemos la recepción del paciente y fichaje, y en el que controlaremos la talla, el peso, la tensión arterial y la temperatura”. Mamaní destacó que también funcionará una sala de clínica médica, ginecología, odontología, pediatría y servicio de farmacia en el que se entregarán los medicamentos en forma gratuita. ¡Parece mentira, pero es transcripción textual de lo que dijeron los médicos! Si a usted le parece cosa de no creer, ya es otra historia, como la que se vio el lunes por TV.
Se ha convertido casi en un hábito charlar de estos temas con un amigo coetáneo que, por esa misma razón, ha vivido casi las mismas experiencias que yo. Y justamente hoy, cuando le anticipé que iba a tratar este tema, así como antes hablé de lo que pasa en el Chaco y en Tucumán, me preguntó, a manera de amable “chicana”, si yo había estado ahí. Por supuesto que mi respuesta, que podría haberse referido a cualquier hecho del pasado del que ninguno de los dos fuimos testigos, pero de los que hablamos con “conocimiento de causa”, fue en este caso si él había estado presente en la Revolución Rusa de Octubre del 17, así como, sin que esto signifique un juego de palabras, también le podría haber preguntado si estuvo en la Plaza de Mayo el 17 de octubre del 45 y vio a lo que el gorilismo califica como “aluvión zoológico” lavándose las “patas” en la fuente de la Plaza. La contestación es obvia, y eso demuestra que no es necesario estar en el lugar de los hechos para enterarse de lo que pasa. Después cada uno tiene sobre ello su propia visión, o, en todo caso, la visión que le conviene tener.
Desde que se iniciaron las dádivas del gobierno ante la falta de trabajo, disponiendo los tan mentados "Planes Trabajar", muchos malos políticos hicieron gala del clientelismo consistente en el "yo te ayudo, vos me votas", que como vimos por estos días no se limita a pagar las garrafas o la factura de la luz, y ni siquiera es un problema que atañe al kirchnerismo solamente. Fernando Niembro es una demostración clara de eso. ¡Y cuántos más habrá!
Bueno, el caso es que en el transcurso del tiempo, y con los cambios de gobierno, esas formas eufemísticas de "absorción laboral" paupérrima y en negro (no la de Niembro, que de paupérrima solo tiene la calificación moral) fueron de a poco reestructuradas a lo que hoy conocemos como "cooperativas", ergo, las más de las veces una nueva forma de asegurarse el voto. Es cierto que en su origen las organizaciones barriales levantaron la bandera del más desprotegido, de los pueblos olvidados, usando muchas veces como parte de su lucha los cortes de rutas y bloqueos de ciudades. Lamentablemente, y en los últimos tiempos con más fuerza, toda esta lucha fue desvirtuada tomando tintes totalmente partidarios y con toda la estructura y "mañas" existentes, muchas de ellas dañinas y en claro atropello hacia la ciudadanía toda. Vale resaltar también ese "amparo" y "protección" desmedidos que desde la cúpula de la Tupác Amaru se proporciona a individuos que incurren en flagrante delito a la vista de una justicia que hace oídos sordos o muestra anuencia o condescendencia total a este tipo de atropellos. Creo que en este punto nadie puede opinar lo contrario con fundamento. Respecto de las coerciones aplicadas a muchos de los integrantes de las distintas agrupaciones, es tan obvio lo que surge de las filmaciones que nadie en su sano juicio puede decir que no sean ciertas, y la mayor parte es ejercida abusando de la real necesidad de la gente.
Esa forma denigrante de mantener a un sector de la sociedad prisionero de un nuevo sistema, sin voz, sin voto, sumido en un solo contexto totalmente impuesto, es lo que hoy se debe cambiar. Sé que muchos son muy firmes y entusiastas seguidores de esta agrupación, y tengo que creer que es por convicción, aunque también puede ser por favores y por el consecuente agradecimiento. Como dicen los españoles, ¡vale! Pero estamos también aquellos que de a poco maduramos esta democracia en la que vivimos, y que sabemos por sobre todas las cosas que tenemos un poder enorme cada cuatro años cuando podemos plasmar toda nuestra indignación y todo nuestro descontento en una urna. Y para que ello suceda con libertad es fundamental que se deje actuar a la prensa sin condicionamientos y sin prejuzgar como mentiroso lo que se dice porque antes se prejuzgó como mentiroso al medio. Es obvio que Página 12 o Tiempo Argentino no van a opinar sobre estos temas lo mismo que Clarín y La Nación, pero tampoco nadie puede convertirse de hecho en juez como para determinar de qué lado está la verdad.
Eduardo Galeano, progresista como pocos y autor de “Las venas abiertas de América Latina”, que define exactamente la realidad de esta parte del mundo, dijo alguna vez: “A diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba-abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera ni un poquito las relaciones de poder”.

                                                      Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso

jueves, 10 de septiembre de 2015

Planeta Argentina

Planeta Argentina – Editorial del 11 de septiembre de 2015
Un chico qom de 14 años murió el martes en el Hospital Pediátrico de Resistencia, en Chaco, a raíz de un cuadro de tuberculosis y desnutrición que padecía desde hace tiempo. Murió en plena "década ganada", y en una provincia en la que el caudillo se jacta de que hay "hambre cero".
"Elegir seguir bien", "Seguir nos hace bien" asegura Jorge Capitanich desde afiches, paredes, pasacalles y lunetas de colectivos. La de "El Coqui", como todos le dicen en esta provincia, es la cara principal de la campaña que dentro de dos semanas desembocará en la elección del próximo gobernador, aunque él en realidad es "solo" candidato a intendente de la ciudad capital.
Según el censo de 2010, en Chaco viven 1.050.000 personas. Los detalles de cómo viven son, oficialmente, un misterio. La provincia dejó de publicar datos de pobreza, indigencia, inflación y empleo, entre otros indicadores, hace más de tres años. No así el Indec, que hace menos de un mes ubicó a esta ciudad al borde del pleno empleo (calculó que sólo le falta trabajo al 0,4% de sus habitantes) y registró un 8,4% como último dato de pobreza de la provincia, y una indigencia de sólo 1,4 por ciento.
La realidad es que 306.000 chaqueños, según la Anses, reciben el Plan Hogar. Son $ 154 por mes para comprar gas. Podría sumar otros $ 150 si, DNI mediante, consiguiera la tarjeta del Programa de Seguridad Alimentaria.
Según datos de la misma Anses de mayo último, más de la mitad de la población (540.015 chaqueños) recibe algún tipo de ayuda del Estado: Asignación Universal por Hijo, Asignación por Embarazo, asignaciones familiares, becas del programa Progresar, garrafa social y tarjeta alimentaria. Hay superposiciones, desde ya.
Muy lejos del paraíso socioeconómico que pretende dibujar el Indec, Chaco figura para los privados entre las provincias más complicadas. Según el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci), el 48,1% de los chaqueños es pobre y el 14,4% es indigente. Los datos surgen de un índice de precios que se calcula desde 2012 y corresponde a fines de 2014.
El otro gran eslabón de dependencia es el empleo público. El gobierno provincial no difunde cifras. Según el Centro de Estudios Nelson Mandela (CENM), trabajan para o en relación con el Estado en sus tres niveles (nacional, provincial y municipal) unas 130.000 personas, lo que, multiplicado por cuatro (una familia tipo) alcanza a 520.000 personas. "Semejante cantidad de empleados del Estado atenta contra la exigencia ética al gobierno y hace que la demanda de cambio sea nula". O sea, no es que votan al FpV por afinidad, sino por necesidad. ¡Y esa necesidad la crearon los mismos a quienes ellos votan, justamente para que tengan necesidad de votarlos!
¿Quién puede explicar por qué murió un chico de 14 años por desnutrición en "la Provincia de Coqui"  con desocupación 0 y desnutrición 0?
Días pasados escuchábamos hablar a un economista de prestigio, que no está participando de la campaña electoral, decir que la Argentina es un planeta separado del resto de la tierra. De ahí el título que tomé para hoy. Porque más allá de la muerte del chico qom,  hay datos que dicen que mueren dos mil chicos de desnutrición en un país que puede alimentar a cuatrocientos millones de personas.
Y ese mismo economista brindaba datos escalofriantes. En principio decía que no había que confundir hambre con desnutrición, y que no había que atarse a los meros datos numéricos. El gobierno se jacta del hambre cero, pero esa hambre se puede calmar todos los días con fideos o arroz. Es la falta de proteínas (carnes, huevos) la que diferencia una cosa de la otra. Un chico que come solamente hidratos de carbono (pastas) es "cachetón" y sus piernas están bien gordas. Pero se enferma de cuánta peste anda rondando, porque no tiene defensas. Una prueba que dicen se puede hacer es pedirles que se paren de golpe. Supuestamente se le cae toda esa gordura porque es pura grasa y agua. No tiene las proteínas que son estructurales, como el colágeno, la elastina, la keratina, etc. Para que estas proteínas estructurales se mantengan el individuo debe consumir alimentos que le brinden los aminoácidos necesarios, que obviamente no están en las pastas ni el arroz, que solo tienen hidratos de carbono. Como dije más arriba, sí los tienen las carnes, el huevo, los lácteos, que debido a la pobreza extrema y a la indigencia, no están al alcance de casi el 40% de los argentinos, mal que les pese a los "genios" de la década ganada.
"Por supuesto que nos duele una muerte que se da por una cuestión cultural", afirmó  Capitanich, al referirse a la difusión del fallecimiento de Oscar Sánchez, oriundo de Fortín Lavalle, el chico qom que da lugar a la página de hoy.
Resulta ser una "cuestión cultural" para el "Koki" un cuadro de neumonía, desnutrición y otras enfermedades no confirmadas como la tuberculosis. Es verdad que luego el gobernador admitió que la muerte de Oscar fue por causas evitables, ensayó una débil autocrítica e intento justificar a su gobierno al decir "por eso sabemos lo que nos falta". ¿Pero cómo? ¿No era que en su provincia había hambre cero? ¿O al dato se lo dio la Secretaría de Cultura en vez de la de Salud? ¡Vamos, Jorge!
En una de esas lo que quiso decir el ex jefe de gabinete y frustrado candidato a presidente, al catalogarla como una "cuestión cultural", es que "la tuberculosis, la desnutrición, la mal nutrición, la anemia, el Mal de Chagas, la parasitosis y otras enfermedades vinculadas con la pobreza y el fracaso del sistema socio-sanitario público están haciendo estragos en las comunidades indígenas que viven en El Impenetrable".
Como ese dato lo señaló el Centro Mandela al anunciar la muerte  del chico de 14 años que pesaba 11 kilos (cuando debía pesar 40), y el Centro Mandela es un organismo cultural…
Encima, como tomándonos el pelo y creyendo que somos todos unos idiotas (debe estar convencida de eso), tuvimos que escuchar: "No quiero parecerme a países que dejan morir chicos en las playas. Eso es decadencia cultural. Se andan tirando los inmigrantes de un país a otro como si fueran bultos. Nosotros, un país de inmigrantes, en el que nuestros abuelos bajaron de los barcos, somos un ejemplo". Eso dijo la jefa de Estado al encabezar el miércoles un acto en José C. Paz. Si todos nos conmovimos con la foto del pequeño ángel sirio muerto en la costa junto a su hermanito y su mamá, escapando de su país en guerra, ¿Por qué no nos conmovemos con lo que pasa a nuestro alrededor, en nuestro país? ¿Por qué nuestra Presidente, tan dada al histrionismo y a la mentira diabólica (como la justificación que hizo del nazismo, aunque este sea un tema que trataré muy especialmente otro día), no se mostró igual de compungida? Y, encima, en un desesperado intento por no perder el poder, dijo, sin ponerse colorada (bueno, sí, el pelo se le puso colorado): "Se observa, se ve claramente en toda la región, en América del Sur, un intento de volver a instalar las políticas neoliberales que nos llevaron al fracaso, al hambre y la desocupación". El economista del que hablábamos más arriba dijo, sobre bases muy confiables, que en Sud América hay 20 veces más de mortalidad infantil o de chicos "en riesgo" que en los países desarrollados.  La verdad, Sra. Cristina, es que en el país que preside hay un 30% de habitantes bajo la línea de pobreza, y que un cuarto de ellos son niños.
Lo que hace que la Argentina sea un planeta separado del resto del mundo es que acá usamos "tablas" especiales, que los gobernantes modifican según sus necesidades. Capitanich debería ser procesado, como gobernador del Chaco, porque sus índices mentirosos hacen, por ejemplo, que los chicos no reciban en los hospitales la leche fortificada que necesitan para paliar aunque sea su desnutrición. ¿Por qué no lo procesan? ¡Adivine!   
En una de esas la respuesta está en esta frase de Ayn Rand, del libro "La rebelión de Atlas", publicado en 1957: "Cuando advierta que para producir necesita autorización de quienes no producen nada. Cuando compruebe que el dinero fluye a quienes no trafican bienes sino favores. Cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino que al contrario son ellos los que están protegidos contra Ud. Cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en auto sacrificio, entonces podrá afirmar sin temor a equivocarse que su sociedad está condenada".                                                 
                                     Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              

jueves, 3 de septiembre de 2015

Roma no paga traidores

Roma no paga traidores  – Editorial del 4 de septiembre de 2015
El gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, le respondió al candidato presidencial por el Frente Renovador, Sergio Massa. En el marco de la campaña de cara a las elecciones de octubre, el líder opositor y diputado nacional dijo en alusión al gobernador que "dan asco" los señores feudales que usan la pobreza para mantener el poder". "Asco dan los que traicionan. Los que van y vienen", le contestó el entrerriano a través de su cuenta de Twitter. Aludió así, supongo, a la pertenencia de Massa al Frente para la Victoria (FpV) hasta 2013, cuando creó su propia fuerza para competir en los comicios legislativos.
Textualmente nuestro primer magistrado, que de hecho ejerce la investidura más importante que tiene Entre Ríos, lo que, a mi entender, conlleva una serie de responsabilidades que debería incluir la mesura y el respeto, dijo: “Asco dan los que traicionan. Los que van y vienen. Los que les dan esperanzas a los enemigos del país que van a volver a hacer lo que quieran con él. Asco dan estos renovadores aliados en Entre Ríos del atraso y el caudillismo. En Entre Ríos no hay señores feudales. Hay ciudadanos que nos exigen cada día un buen gobierno en las obras, la gestión y el respeto a las instituciones”. Aclaro yo aquí que pese a que la transcripción es textual de los twits de Urribarri, yo les hice algunas correcciones porque había errores gramaticales que me daban vergüenza ajena.
El argumento principal de nuestro gobernador, que dicho sea de paso es el mandatario de todos los entrerrianos y no solo de los simpatizantes del FpV, cosa que parece que ignora o directamente no le interesa ni le importa, está basado en que Bordet-Bahl ha sido la fórmula más votada en Entre Ríos en las PASO (cerca del 50%), y eso demostraría que el FpV construye mientras que los demás hacen (hacemos, porque he decidido que me quepa el sayo) política del odio.
Yo podría decir, para empezar a rebatir este argumento, que, por lo menos hasta ahora, y si es que no se demuestra lo contrario, Manzur en Tucumán también fue el más votado, pero con fraude, lo cual es una forma de odio y también genera asco.
Mezclando nuevamente su rol de gobernador con el de jefe de campaña, Urribarri se “defendió” de las críticas de Massa: "En Entre Ríos no hay señores feudales. Hay ciudadanos que nos exigen cada día un buen gobierno en las obras, la gestión y el respeto a las instituciones", lanzó quién se había postulado como precandidato presidencial pero luego se bajó de la grilla a “pedido” de la presidente Cristina Kirchner. Y sí, tiene razón. Hay ciudadanos que le exigen cada día un buen gobierno. Lo que no dice es que tiene a los docentes con paros todas las semanas, que la mayoría de los agentes del estado provincial está con reclamos salariales, que las obras son de una bajísima calidad, que la salud pública deja bastante que desear y que un porcentaje altísimo de las escuelas de la provincia no está en condiciones de que los alumnos concurran con seguridad a ellas. Y ni hablar de los hospitales, ya que el San Martín de Paraná, que debería ser un modelo, es un acopio de escombros y de basura, y se mantiene en pie gracias a la fortaleza de los empleados y profesionales que trabajan en él en las peores condiciones posibles. Y, ya que hablamos de traición, también lo es la que le hizo a la industria entrerriana con el subsidio a la fábrica trucha de las famosas cosechadoras que iban a ir a Angola.
Quizás en algo se equivoque Sergio Massa. Y es en su afirmación de que en muchas provincias “los señores feudales usan la pobreza para mantener el poder”. A mi entender, a muchos ni les alcanza para tener la categoría de esos personajes de la historia. En realidad son solo caudillos corruptos que se enriquecen a expensas del pueblo al que dicen defender.
Lo que Urribarri no debería olvidar, cuando habla de traición, es que Busti “lo puso” en el poder porque no se le permitía a él la reelección, y cuando quiso volver, su “amigo” estaba atornillado al sillón. Para contrarrestar esa traición, Jorge Busti creó un nuevo partido, denominado Frente Entrerriano Federal, cuya cúpula integraban varios legisladores e intendentes. A los seis meses casi todos “descubrieron” que sin los cheques de Urribarri no podían gobernar, y entonces lo dejaron solo a Busti. Pero eso no fue una traición, porque esa palabra proviene del latín traditĭo, y es aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, de un compromiso de lealtad. ¡Caramba; qué coincidencia!, diría Les Luthiers.
Ahora Urribarri “puso” a dedo a Bordet, otro desconocido, salvo para los concordienses, cuando el candidato de las bases era Adán Bahl. Resultaría muy cómico que se repita la historia, que en este caso sería “la historia de una traición”, casualmente el título de un libro que tengo en mi biblioteca, heredado de mi padre, y que alguna vez comenté en esta página editorial. Aunque sea otro el tema, los protagonistas tienen mucho que ver.
Lo que yo creo que en realidad sucede es que Massa está armando revuelo sólo con su palabra, mientras que a los otros dos candidatos se les está “quedando sin nafta” el marketing. Por eso la consigna es acusarlo de traidor, ya que además de esa manera tapan el sol con la mano y pretenden que la gente no recuerde el “tucumanazo” del lunes y el peligro latente de que se instale en todo el país.
En realidad, ya que di la definición enciclopédica de “traición” voy a dar también la de asco. Derivada de la palabra asqueroso, que a su vez proviene del latín escharosus con el significado de algo que contiene escaras o costras en cantidad considerable; el término asco, alude a una sensación desagradable, de repugnancia y rechazo, que se siente especialmente ante algo que provoca no solo reacciones emocionales, sino también físicas, como náuseas.
A mí, particularmente, me dan los que hacen uso y abuso de los bienes del Estado para beneficio personal. Asco me dan quienes utilizan la Cadena Nacional para hacer campaña política, conscientes de que eso está prohibido. Asco me dan los que la pesan porque es tanto lo que roban que ya ni la puedan contar. Asco me dan los que dejan morir a los niños por desnutrición, y a los aborígenes, y cuando alguien lo denuncia, le contestan tratándolo de “villerito europeizado” (¡Grande Carlitos Tevez!), en vez de negar (¡no pueden!) el motivo de la denuncia. Sentir asco por todo esto, y más, en realidad es poco todavía.
Y ya que Urribarri habla de traición, ¿acaso no los traicionó Cristina a él y a Randazzo al nombrar candidato “a dedo” a Daniel Scioli, que ya antes lo había traicionado a Carlos Menem y que, seguramente, si gana, no hesitará en traicionarla también a la actual Presidente?
¿Y, antes, no había traicionado Néstor Kirchner a Duhalde, que lo llevó al poder, y al mismo Menem, de quién llegó a decir que era “el mejor presidente de la Historia?
Pero es claro que las traiciones no se agotan en el Frente para la Victoria. También muchos radicales que no hubiesen sido nadie si no fuera por Alfonsín terminaron traicionándolo, y varios dirigentes de la UCR de Entre Ríos que crecieron a la sombra de Montiel también lo traicionaron cuando les convino “abandonar el barco”. Y ni hablar de los que en un Congreso Provincial pusieron como condición sine qua non que cualquier alianza o frente debía estar encabezada por un radical, y terminaron poniendo de candidato a gobernador a De Ángeli, traicionando ciento veinte años de historia y dejando por primera vez sin representación al partido.
Hace muchos siglos, allá por el año 150 antes de Cristo, cuando los romanos se extendían por una parte importante del mundo conocido, ocurrió que en Lusitania un cónsul llamado Escipio debió afrontar los embates de un movimiento independentista. Como la tarea de represión era muy dificultosa, decidió aniquilar al líder de los rebeldes, de nombre Viriato. Para concretar tal fin, pactó con tres nativos, cercanos a Viriato, para que hiciesen el trabajo sucio a cambio de una suculenta recompensa. Perpetrado el crimen, los sujetos se presentaron ante Escipio reclamando el pago de la deuda. Sin inmutarse, el político romano les dijo: “Roma no paga traidores”. De esta forma, les hizo sentir el rigor por haber actuado en contra de la ética imperante, aun cuando él mismo había sido el gestor del acto. Desde entonces, resulta útil para reprender a personas que supuestamente obran de manera traicionera, aunque uno sea, en verdad, el autor intelectual del hecho.
                                                  Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso

                       

jueves, 27 de agosto de 2015

Los Tucu Tucu

Los Tucu Tucu – Editorial del 28 de agosto de 2015
Obviamente que el editorial de hoy no va a estar dedicado al famoso conjunto folclórico de trágico final, ni tampoco al género de roedores de hábitos subterráneos, que cavan madrigueras en el suelo y viven dentro de ellas. De todas maneras, cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia. O sea que cuando hablemos de aquellos que roen al sistema ciudadano y salen a la superficie solo cuando les conviene, tengámosle lástima a la comparación de los pobres animalitos.
Al pensar en el título de la página de hoy dudé, y aunque me decanté por el que finalmente puse, estuve tentado hasta último momento de ponerle el de una canción que no sé si cantó ese grupo, pero que fue muy popular allá por los ’70. Y, otra vez, mil disculpas, en este caso a la canción, que es de amor, y a sus autores, por usar una parte de ella como introducción al tema a tratar. Se llama, justamente, “Canción para una mentira”.
“Si alguna vez en tu senda el vino del dolor te hace llorar
ruega a Dios que no sea porque te hayan mentido
Que no se marchiten tus ojos con el llanto asombrado de ver la realidad
esa realidad cruel que cerró mi corazón
que me hizo tanto daño, que me dio tanto dolor”
Hace dos semanas, luego de las PASO, y quizás premonitoriamente, escribimos bajo el nombre de “Las lecciones de las elecciones” algunas ideas respecto a los vicios habituales en nuestro país cada vez que se realizan actos electores, agravados en la medida en que los que están en el poder se desesperan por mantenerse en él a cualquier precio, sin tener en cuenta que uno de los principios básicos de la democracia como forma de gobierno es la alternancia. Los regímenes que se perpetúan en el poder, generalmente por creerse infalibles e imprescindibles, pero también, en estos tiempos, en busca de la tan ansiada inmunidad que dan los fueros, cuestión por otra parte absolutamente inconstitucional según el art. 16 de nuestra Ley Suprema, que dice que “todos los habitantes son iguales ante la ley…”, terminan acercándose peligrosamente al totalitarismo.
En un clima de tensión y en medio de denuncias por supuestas irregularidades electorales, agravadas cuando aparecieron los primeros resultados, se desarrollaron los comicios en la provincia de Tucumán, en los que se eligieron gobernador y vice, así como legisladores, intendentes, concejales y delegados comunales.
"Este gran hombre, Juan Manzur, con este respaldo de la gente, nos da esperanza", lanzó Scioli en la Casa de Gobierno de Tucumán, a poco del cierre del comicio, mientras de fondo se escuchaba el ruido de los fuegos artificiales lanzados para el festejo oficialista.
Al día siguiente, el jefe de Ministros de la Nación, Aníbal Fernández, realizó su habitual conferencia de prensa matinal y se refirió a los sucesos de Tucumán: "La elección está hecha y no se va a hacer de vuelta, tiene un resultado único: Juan Manzur es el nuevo gobernador", afirmó de manera concluyente. En ese sentido, agregó ante los periodistas: "En días más terminaremos el escrutinio definitivo” y “terminaremos con esta situación generada por la oposición por no querer aceptar un resultado más que claro". Además, señalizó al sector de Mauricio Macri como el principal responsable de la operación: "Sobre todo la derecha conservadora, expresada en la boca de Macri, que bate el parche sobre un dato que no tiene la más mínima idea de lo que significa Tucumán, ni cómo funciona una elección ni qué fue lo que sucedió”, aseveró el funcionario nacional.
Manzur podría haber ganado legítimamente, pero la Sra. Presidente y sus adláteres no pudieron  resistir la tentación de adelantar los resultados (tan seguros estaban) y de agregarle detalles truculentos como llevar urnas "cargadas", quemarlas en mesas desfavorables, repartir a la vista de todos prebendas “compra votos”, ordenar a la policía meterles palo y bala de goma a los manifestantes... y ¡así es más vida!
La filosofía kirchnerista enseña que si no lo miramos no existe; si lo ninguneamos no pasó; si lo negamos no afecta al gobierno, y es una pena que no puedan decir que ocurrió en otro lado y no en nuestra Argentina. La negación de los hechos fue una de las premisas de este última tramo de la gestión y el gobierno solo se movió cuando las cosas involucraban la seguridad de los de arriba o el patrimonio mal habido propio y de toda su familia. En esos momentos sí atacaron con todo a la justicia y a todos los que le complicaran la vida.
Mirando las escenas del pasado lunes por la noche, que no pueden haber sido “guionadas”, no sé cómo podemos soportar tantos insultos después de las escenas de violenta represión que nos traen el sabor amargo de la dictadura
¿Cómo podemos tolerar el desprecio de Aníbal que dice que "se durmió"; la burla de Scioli que dice que 42 urnas quemadas y los  heridos "son una insignificancia " y que lo único que repite es "yo gané, yo gané , yo gané", con una total indiferencia por el pueblo tucumano atropellado?
A mí me llama poderosamente la atención que todos los funcionarios K de diversas provincias o de la Nación salieron a rechazar la represión como si hubiera venido un ET a dar la orden. Se creen que están en un teatro viendo un show. La orden la dio un gobierno provincial K. Sólo de imaginar qué hubiera pasado si la Metropolitana de Macri hubiera reprimido así al pueblo que se manifestaba pacíficamente ante evidentes maniobras fraudulentas en un porcentaje todavía no definido, tendríamos a todo el arco mediático hostigándolo, diciendo que es la derecha, autoritario, un buitre, etc., etc. Y conste que yo no estoy diciendo que no lo sea, sino que los hechos aberrantes son aberrantes los haga quién los haga: La Tupac Amaru; el Asesor de Cultura de la Provincia de Formosa que trató de “villerito europeizado” a Carlos Tévez; la policía de Tucumán, o el “Fino” Palacios.
Por estos días escuchaba al Secretario de Comunicaciones de Scioli, un joven de unos 40 años que aparentaba ser muy inteligente, hablar pestes de “Cambiemos” y de Macri. Básicamente, del lado del FpV están los buenos y del otro lado (cualquiera sea el otro lado) están los malos que desean que haya cada vez más pobres para poder viajar más a Miami, según el relato oficial. Acusaba de antidemocrático y golpista a Macri por no reconocer la derrota. O sea, hacen fraude y si uno lo denuncia es autoritario y no respeta al pueblo. Además, recién contaron el 80% de los votos. Cuenten el 100%, veamos cuantas urnas están con problemas y si las urnas con problemas pueden alterar el resultado de la elección se tiene que votar nuevamente. Y eso suponiendo que el escrutinio se haga legalmente, porque mientras escribimos esta página, el miércoles por la tarde, se descubre que cuatro fiscales intentan ingresar boletas al lugar en el que se hace el escrutinio definitivo. La información dice que las fuerzas de seguridad los retuvieron, y llenaron dos bolsas de consorcio con esos "votos".
Clientelismo obsceno, impune, manifiesto. Bolsones de comida entregados por votos, acarreo de votantes, punterismo, amenazas de bajas de planes sociales, ausencia absoluta de preparación para el acto electoral por parte de las autoridades de mesas. Parcialidad de los veedores electorales oficiales, de los delegados de la junta electoral en las escuelas, de personal del correo, etc. Estas cosas ya las denunciamos en aquella página a la que hacíamos referencia, y si no nos preocupamos todos, lo de Tucumán se va a repetir el 25 de octubre en todo el país.
Solemos decir que criticar frente al televisor no conduce a nada. Entendemos que no todos coinciden con el espíritu de militancia política. Pero eso no significa mirar para otro lado para después quejarse. Estamos ante una excelente oportunidad. Aquellos que no militan y que no son candidatos, acérquense a los partidos y ofrézcanse como fiscales para garantizar la limpieza del comicio. Y otra cosa. Alguien debería capacitar a las autoridades de mesa. Pero en serio, no como una mera formalidad. Doy fe que la mayoría de los que me tocaron en las PASO en mi condición de Fiscal General dejaban mucho que desear. Y no por su culpa.
                                   Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso




jueves, 20 de agosto de 2015

La década anegada

La década anegada - Editorial del 21 de agosto de 2015
Una de las lecciones más tristes de la historia es esta: si se está sometido a un engaño demasiado tiempo, se tiende a rechazar cualquier prueba de que lo es. Encontrar la verdad deja de interesarnos. El engaño nos ha engullido. Simplemente es demasiado doloroso reconocer, incluso ante nosotros mismos, que hemos caído en un engaño. Cuando se da poder a un charlatán sobre uno mismo, casi nunca se lo  puede recuperar. Carl Sagan.
Como era de prever, lo que en ingeniería se denomina "desgaste de materiales" ha llegado también a esta gestión que se ufanaba de ser el mejor gobierno de la historia (olvidándose de que el mismo Néstor Kirchner había dicho en los '90 que Carlos Menem era el mejor presidente de la historia), y a la que el simple paso del tiempo le ha desnudado las fallas y las carencias.
Obligado por la presión del Poder Judicial, que suele ponerse mucho más firme en relación directa con el tiempo que le resta al Poder Ejecutivo, el gobierno empezó a asumir que muchas de las cosas que se decían desde la Corporación Mediática (la Corpo), y desde algunos partidos de la oposición (la Opo) eran ciertas. Y si bien lo tuvieron que hacer más que nada obligados por las circunstancias, el hecho es que, como dice Carl Sagan en su frase, el engaño los ha engullido.
Primero el mal resultado de las PASO en la mayoría de las provincias, pero fundamentalmente el escaso porcentaje obtenido por el candidato presidencial  Daniel Scioli, tomado en relación al último obtenido por Cristina, y la más que escasa diferencia que lo separa de sus dos contendientes, Macri y Massa, que más allá de la imposibilidad de fusionar sus listas, cosa que la Ley Electoral prohíbe en esta instancia, permite suponer que si el candidato del FpV no obtiene el triunfo en primera vuelta, la simple suma de los votos que sacaron en las primarias los da como ganadores en un supuesto ballotage, cualquiera de los dos que sea quién salga segundo.
Pero el tema que termina por ser el desencadenante de esta debacle que está sufriendo el "proyecto" y las contradicciones en que está cayendo el "relato", tiene que ver con la demostración objetiva de que lo que nosotros veníamos denunciando desde hace tiempo como "sobras públicas" han llegado al punto de demostrar su ineficacia, y eso si es que efectivamente fueron hechas. O sea que, en principio, muchas de las obras de infraestructura que se proyectaron como necesarias para evitar la repetición de las inundaciones, tal como se hizo con todo éxito en Santa Fe, por ejemplo, en realidad nunca se llevaron a cabo. Y, para colmo, las que sí se llegaron a realizar, o se hicieron mal o se les puso menos materiales de los necesarios, o no tuvieron en cuenta los factores exógenos a los que se les adjudica la culpa desde los verdaderos culpables.
Por ejemplo, muchos dicen, intentando una defensa inútil para su propia inutilidad, que la responsabilidad es de los productores sojeros, aduciendo, con razón, que lo que ocurre es que el cultivo de la soja no retiene el agua en el campo sino que la deja correr. Cuando llueve, el agua simplemente se desliza por el campo y pasa a engrosar el caudal de los ríos y ocurren inundaciones como esta última. Lo que no dicen, y que todos sabemos y nadie previó ni mucho menos prohibió que se hiciera, es que antes de la soja en los campos estaba el monte y el monte lograba retener el agua en la copa de los árboles, entre las raíces de los árboles y entre todas las plantas que forman el monte; también el monte permite que el agua penetre más en el suelo evitando las escorrentías. Es decir el monte es como una gran esponja que retiene el agua en el campo evitando que ésta corra a los ríos y ponga en peligro a las ciudades y a la gente. Pero en función de la máxima que dice "el que quiere celeste, que le cueste", el kirchnerismo necesitaba de las retenciones de la soja y de los dólares que entraban en concepto de las exportaciones de este "oro verde" que alguna vez, desaprensivamente, la Presidente denominó "yuyo", por eso no hizo nada. Aparte, obviamente, del "me llevo" que engrosa lo que se denomina la "caja política".
En una de esas habría que blanquear este tema,  y con esto quiero decir que las inundaciones son parte del costo en la producción de soja y creo que los que se benefician con dicha producción son quienes deberían abordar ese costo y no la gente. El gobierno, que malgasta lo que pagamos en impuestos, y los sojeros, deberían ser lo que manden colchones y hagan lo que corresponda para evitar inundaciones de estas características. Unos son la causa, es cierto, pero los otros son los ineficientes que, siendo funcionarios, no funcionaron.
Volviendo al tema de las obras públicas, después de años de especulaciones y cálculos oficiosos, el Gobierno informó cuánto dinero le entregó a Lázaro Báez. La Casa Rosada le otorgó más de $ 8.000 millones en decenas de contratos de obra pública durante la última década. Así consta en un informe reservado que el Gobierno envió a la Justicia.
Los montos van de $3,1 millones a $637 millones, con decenas de contratos, casi todos firmados por Austral Construcciones, la nave insignia del grupo Báez. Entre otros, para obras en la cuenca del río Salado por $239,1 millones, en sociedad con Ecodyma. Recordemos que el río Salado sufrió en abril de 2003 la peor inundación de su historia, cuando hubo más de 100 mil evacuados, ocasionando pérdidas económicas por más de 3 mil millones de pesos.
Florentino Ameghino estudió y propuso soluciones para el problema de las inundaciones en la pampa húmeda. Las plasmó en un documento publicado en 1884. Resulta paradójico que más de 130 años después no se hayan ejecutado las obras que él sugería y que respondían a una visión técnica, pero impregnada de sentido común. Más paradójico resulta que, habiendo aumentado en los últimos doce años el gasto público desde 30% del producto bruto interno a 45% (más de 400.000 millones de dólares adicionales en ese período), no se haya destinado una parte menor de ese aumento a resolver en su totalidad el problema de las inundaciones. Esta cuestión forma parte del cambio que los argentinos esperamos.
Cómo será de grave y de irreversible el problema que el jefe de Gabinete nacional y candidato a la gobernación de la provincia de Buenos Aires, Aníbal Fernández, se expresó con críticas, en línea con la Casa Rosada, con respecto a los fuertes cuestionamientos que recibió la gestión kirchnerista por su responsabilidad en las inundaciones que afectan al territorio bonaerense. Aunque también admitió que "hay mucho por hacer" con respecto al manejo del gobierno del saliente Daniel Scioli, que aspira a la Presidencia.
"Hay un tema más complejo que es el calentamiento global. El mundo está con dos grados más. Yo no busco la desgracia de muchos para consuelo de los tontos. Se ha invertido en soluciones. Pero faltan cosas para hacer. Nos estamos dando cuenta que necesitamos una redefinición de las cuentas en la provincia de Buenos Aires", lanzó.
¿Redefinir las cuentas? Si Fernández se anima a decir la verdad debería admitir que su candidato a presidente en vez de pelear por la coparticipación de su provincia, avaló con aplausos el despilfarro del lavado. ¿Y si le piden a Recalde los 4.544 millones que gastó en AA, contra los 476 que se gastaron en obras hídricas?  Total, no creo que nadie de esta pobre gente que está sufriendo las consecuencias dramáticas que nos muestran los medios, con sus casas anegadas y todos sus bienes perdidos, viaje alguna vez en avión.
Los daños no son sólo ambientales, sino que el cambio climático acentúa las diferencias sociales y trae aparejada la proliferación de enfermedades, el corrimiento de las fronteras sanitarias, llevando plagas a lugares que antes no existían. Las poblaciones más pobres son las primeras en sufrir los efectos; la precariedad de sus viviendas, por ejemplo, no les permite sortear los climas severos y sus derechos básicos se ven afectados (vivienda, alimentación, acceso seguro al agua potable).
Sin ninguna duda, el cambio climático tiene rostro humano. Esto es evidente al advertir que la situación empeora cuando existen falencias en la planificación urbana y rural, cuando las zonas modificadas por el hombre no respetan la relación con la naturaleza, se alteran cauces de ríos, se construyen canales clandestinos, se ocupan zonas de humedales, se destruyen espacios verdes, se construye desenfrenadamente; destacándose la ausencia de gestiones de territorio, todo bajo la complicidad o la complacencia de los que mandan y deberían controlar lo que a todas luces no controlan.
El Papa Francisco sostiene: "No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socioambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza".
He aquí la responsabilidad compartida de cada uno de nosotros.                                              

                                         Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso