jueves, 3 de octubre de 2013

Gris de ausencia II

Gris de ausencia II - Editorial del 4 de octubre de 2013 Primera Parte: No fui porque no quise Soy plenamente consciente de que ejercer el periodismo en el pueblo en el que uno nació, y más todavía, hacerlo paralelamente a otras actividades notorias, puede llegar a ser un quebradero de cabeza. Así, supuestamente, no puedo escribir críticamente de la educación porque ejerzo la docencia; tampoco del fútbol local porque integro el Tribunal de Penas de la Liga Regional ni del fútbol en general porque soy de Boca; mucho menos de la Justicia, porque soy abogado; ni del municipio porque soy Director del Coro Municipal; obviamente tampoco de otras religiones porque soy judío, ni, ya para terminar con esto, del peronismo, porque soy radical. Sin embargo yo "me la banco", porque no creo que opinar desde el anonimato sea una virtud, y porque cuando uno puede sostener sus dichos, debe ser valorado aunque sea por eso. Y, además, porque si no, solo me quedarían como temas las flores y los pajaritos, y de eso ya habló Mario Sánchez. El hecho es que la pasada semana escribí acerca de la "inauguración" del nuevo edificio de la Escuela Agrotécnica Nº 145, en la que ejerzo la docencia desde el año 1991, y aparentemente algunos lectores entendieron, poniéndose de mi lado, que yo no asistí porque no había sido invitado. Es por eso que el subtítulo de esta primera parte de la segunda parte (¿se comprende?) se llama, precisamente "no fui porque no quise", al solo efecto de que se entienda, claramente, que sí fui invitado, en mi carácter de Director de este Semanario, ya que como docente de la casa no necesitaba invitación. Y no fui porque no quise, reitero, porque el acto inaugural que considero válido lo hicimos el primer día de clases posterior a las vacaciones de julio, con la comunidad educativa en pleno, y sin injerencias extrañas. Y, también, porque mis años de "calle" me hicieron presentir que este segundo acto sería, como finalmente lo fue, un acto partidario, en el que las únicas palabras referidas a la educación estuvieron en la boca de la Rectora, Profesora Leticia Pérez. Y en el que, además, hubo tantas referencias históricas erróneas por parte del Sr. Gobernador, que uno no puede menos que resaltarlas y sorprenderse. Creo que hay que preparase un poco mejor cuando el ámbito y la importancia del acto así lo requieren. Y ratifico y reafirmo mi convicción de que la omisión de la invitación a Mario Fariña fue un error, no de la Escuela, que sí lo invitó, como lo hizo con los otros directivos anteriores a la actual gestión, sino del Protocolo provincial y/o municipal, ya que Fariña no solamente es el actual Rector Titular del Establecimiento, sino que también es, mal que le pese a muchos, el gestor inicial de este nuevo edificio por la compra del terreno, aunque el trámite en sí haya estado teñido de dudas, que en su caso fueron totalmente despejadas por una justicia imparcial, como debe ser. Otros fueron condenados, pero él fue absuelto, lo que en palabras simples quiere decir "inocente". Y también creo que la razón no fue el olvido, sino la falta de Libertad, esa misma libertad a la que hacía referencia José Gervasio de Artigas en el escudo de armas de la Provincia Oriental en 1815, en el que mandó a poner "con Libertad no ofendo ni temo". Para quienes somos fanáticos de Los Olimareños la frase nos suena conocida porque es parte del estribillo del tema "A don José", de Rubén Lena, que inmortalizara el dúo uruguayo. Ya una vez, casualmente también el día en que se ponía en marcha un emprendimiento ideado por un radical, y estoy hablando del tren que comenzó a unir Basavilbaso con Villaguay por obra de Sergio Montiel, el distinto signo político del gobierno local pretendió impedir a sus funcionarios ir a la estación para verlo partir. Solo uno de ellos apeló a su Libertad y cruzó. Es una inveterada (antigua, arraigada) costumbre de los partidos no reconocer los méritos que en las obras han tenido no solo ya sus adversarios políticos, sino también los internos. No creo haber escuchado, por ejemplo, durante los actos de ese día, que se mencionara al Dr. Julio César Aldáz como el gestor inicial de la pavimentación de las más de 50 cuadras que allí se "inauguraron". Segunda parte: Una cosa es allá, y otra es acá Los medios nacionales más importantes, y seguramente también otros medios del mundo, destacaron el domingo una noticia que parece insólita. El día anterior, o sea el sábado, el Papa Francisco festejó el shabat con su amigo, el rabino argentino Abraham Skorka. Nunca antes en la historia de las relaciones judeocristianas un Papa había tenido charlas, desayunos, almuerzos y cenas con un rabino, y menos aún en días festivos para el judaísmo como el shabat, en el que el Pontífice (etimológicamente la palabra viene de "puente") compartió el rito de la bendición de los alimentos y supervisó si la comida de su invitado era kosher (apta para el consumo de un judío, según sus normas). Las religiones cargan una pesada mochila de odios, muertes y resentimientos a lo largo de la historia. En esta nueva etapa, que para mí comienza con Juan XXIII, la Iglesia (o por lo menos una parte importante de ella) realmente busca la paz y el entendimiento con las otras religiones y la concientización de las sociedades respecto de la dignidad del hombre y la mujer en un ámbito que no debe permitir la exclusión. Francisco y su amigo celebraron el shabat, que es el día de descanso. Y también pueden celebrar la salida del pueblo judío de Egipto, las primicias de la cosecha, el comienzo del Año Nuevo Judío, el Día del Perdón, y varias cosas más, sin que sea necesario discutir la divinidad o la existencia histórica de Jesús. De hecho en Basavilbaso ha habido clarísimos ejemplos de que eso es posible, y los sigue habiendo, aunque no sean debidamente difundidos, y de que yo, por las razones que invoqué más arriba, y que tienen que ver con lo que los abogados llamamos "me comprenden las generales de la ley", no puedo volver a escribirlo, como ya lo hice tantas veces. Pareciera ser que el haber sido y seguir siendo protagonista activo de muchos de esos hechos me inhabilita para comentarlos, porque parecería vanidad. "Amén de la amistad, ahora tenemos un desafío espiritual: en qué medida podemos dar un mensaje de paz, en qué medida lo nuestro puede hacer esa marca en la historia que queremos hacer", dice Skorka. La visión de Francisco y de su Rabino amigo, es engrandecedora, y están aportando los primeros ladrillos para que los demás puedan asociarse, siempre que tengan buena voluntad. Pero, casi coetáneamente, en esa misma "inauguración" que tanto critico yo, y que, si hubiese sido directivo de la Escuela tampoco hubiese podido hacer nada para evitarlo, porque vino todo "cocinado", pocos días antes, y por la urgencia electoral, volvió a haber solamente una ceremonia religiosa católica, que consistió, básicamente, en la bendición de las nuevas instalaciones por parte del cura párroco local, de quién me considero amigo, y con quién ya he conversado en otras oportunidades acerca de este tema. El protocolo estuvo a cargo de la provincia y del municipio, así que la Escuela vuelva a quedar afuera de las responsabilidades. Pero yo, que llevo ya casi veintitrés años trabajando en ella, entro tres veces por semana a un ámbito que, dentro de la educación laica, gratuita y obligatoria que impuso en 1884 la Ley 1420 de Educación Común, en un país que no es confesional, y en una Escuela Pública, en vez de estar solo bajo la protección de Dios Padre, cuyo manto nos cubre a todos, está bajo la invocación única y exclusiva de la Virgen María, San Isidro Labrador y San José Obrero. Pareciera, digo yo, que alguien no está entendiendo el mensaje. Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso

jueves, 26 de septiembre de 2013

Gris de ausencia

Gris de ausencia - Editorial del 27 de septiembre de 2013 "Gris de ausencia" de Roberto Cossa (1981) es la representación del desgarre de una doble nostalgia que marca, en forma indeleble, la condición del migrante que nunca deja de serlo y que vive por ello en una permanente frontera sin construir, o reconstruir, el sentido de pertenencia y radicación. El tema de esta obra, como explica Cossa, no es casual y su representación, durante la época de la dictadura, constituía una metáfora del exilio, sea interior, sea exterior. La ausencia en "Gris de ausencia" es múltiple y compleja porque indica fundamentalmente la falta de una identidad definida. La ausencia implica entonces un estado permanente de extrañamiento. La tristeza al principio algo disfrazada, termina siendo un sentimiento que está presente en cada momento de la vida diaria. La falta de identidad de los personajes se manifiesta en la mezcla que se produce en su cabeza cuando tratan de comunicarse, de recordar viejos tiempos, y demás. A pesar de lo gracioso que puede parecer el desconcierto, la confusión y la desesperación de algunos, ellos mismos terminan por resignarse al hecho de sentir que no pertenecen a ningún lugar. Toda esta introducción tiene que ver, y seguramente algunos de los lectores que me conocen ya se habrán dado cuenta, con la "inauguración" del nuevo edificio de la Escuela Agrotécnica Nº 145, acto que la comunidad educativa ya había concretado el primer día de clases posterior a las vacaciones de invierno y que el gobierno replicó esta semana. Esto del martes fue un evento eminentemente político partidario, inmerso en las batallas de la campaña electoral, en las que se pueden hacer uso, pareciera, de todos los recursos con los que se cuenta, sobre todo cuando se es gobierno. Y por supuesto que es lícito hacerlo, y es común que se aprovechen estas obras, que como dijo Sergio Urribarri en su fallido discurso, no son más que el cumplimiento de una obligación que tienen, y estoy hablando de proveer a la salud, la educación y la seguridad de los habitantes. Yo no fui al acto, lo que me causó mucho dolor, y por eso tracé el paralelo con la obra de Roberto Cossa, que vi en Teatro Abierto, en plena dictadura, con un sufrimiento que ahora recordé, lamentablemente. Es que el uso de la inauguración del nuevo edificio de una escuela, que debería haber sido, y lo fue en otros tiempos, un acto académico donde la importancia estuviera en la escuela misma y no en los que la terminaron (porque ni siquiera son los que la gestaron y lucharon por ella), se veía venir. La inauguración del nuevo edificio de una escuela tiene que tener la participación excluyente de los que hicieron su Historia, que como dijo la Sra. Rectora, comenzó en 1984, y no hace dos años. Seguramente mi página de hoy será dura, y precisamente por eso evité asistir al acto. Sé que me iba a "ir de boca", y me asisten varias razones para hacerlo. Así que opté por escribir aquí lo que pienso, aclarando a priori que le brindo desde ya el mismo espacio al que, con el respeto y nivel con el que yo lo estoy haciendo, rebata mis argumentos. Yo puedo hablar de la Escuela Agrotécnica porque empecé a trabajar en ella, como profesor, el 21 de marzo de 1991, cuando todavía era CECA, y nunca más me fui. No soy el único, pero ya quedamos pocos de aquellos tiempos en que las clases se dictaban en lo que hoy es la Residencia Estudiantil, conjuntamente con el Colegio Nacional. Es así que "por un pelo" no le di clases al Sr. Presidente Municipal, que como lo mencionara en sus palabras, es egresado de la misma, Promoción 1989. Y puedo hablar de política partidaria porque, precisamente a raíz de ese ejercicio de la docencia, me tocó enfrentar desde el gremialismo, a un gobierno del partido del que soy afiliado, militante y dirigente, desde hace 30 años, y no me tembló la mano para portar una pancarta al frente de las marchas en reclamo de mejoras salariales y del fin de los malditos Federales. Eso mientras muchos en aquél momento cantaban y pateaban las calles de Basso en protesta y hoy agachan la cabeza y van a trabajar para que un gobierno "nacional y popular" no les descuente los días de huelga que por derecho constitucional le corresponden. La historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, dice Litto Nebbia en su obra "Quien quiere oír que oiga". Eso. Quien quiere oír, que oiga. Y porque eso es lo que pasa siempre, Silvio Valenzuela se "olvidó" de nombrar a Mario Fariña, que fue rector del CECA cuando él terminó, por lo cual debía recordarlo. Por supuesto que Fariña es un dirigente radical que participó, desde un cargo político, en la compra del campo en el que ahora se construyó el nuevo edificio. Y por supuesto que fue procesado por eso. Pero el 21 de agosto de 2012 el Tribunal compuesto por los camaristas José María Chemez, Hugo Perotti y el juez de instrucción, Elvio Garzón, lo absolvió de la acusación de haber direccionado la compra de cinco hectáreas destinadas a la construcción de la Escuela Agrotécnica de Basavilbaso. En el debate quedó claro que el ex funcionario montielista no tenía posibilidades de tomar decisiones al respecto. Es por eso que, si no hubiese sido, como fue, un acto político partidario, no solamente Valenzuela tendría que haberlo mencionado, junto al "Bocha" García, Elena Toso y Susana Etcheverry, a quienes sí nombró. Es más, tendría que haberlo invitado, porque más allá de sus sucesivas "adscripciones", sigue siendo, mal que les pese, el Rector Titular de la Escuela. Cambiando de tema, más arriba dije "el fallido discurso del gobernador". Y es que me parece que no se dio cuenta de que estaba en una escuela, y de que los alumnos lo estaban escuchando. Entonces, si improvisó, más allá de su desenvoltura, tendría que haber hablado de lo que sabe, y no errarle tan feo como cuando le puso como fecha de fundación a la Cooperativa Agrícola Lucienville el año 1904 (no puedo decir "todo el mundo sabe que fue en el 1900", pero él sí debería saberlo), o, peor, cuando le adjudicó el hecho al Barón Mauricio de Hirsch, muerto a los 64 años de edad, en Hungría, el 21 de abril de 1896. ¡Y, para peor, es conocido el hecho de que nunca pisó la Argentina! Y si se le puede "perdonar", (esto dicho con todo respeto por su investidura, pero sin desconocer que somos contemporáneos, tenemos casi la misma edad, y podríamos haber coincidido en muchas oportunidades, ya que, por ejemplo, mi abuela materna era de Colonia San Miguel, cercana a Arroyo Barú, donde nació el gobernador, y hasta podríamos habernos conocido en Concordia, si yo le hubiese hecho caso a mi padre y me hubiese ido a estudiar allí Ciencias Económicas, en vez de Derecho a Buenos Aires) que no conozca la "historia judía", si resulta extraño que, en una escuela, y al explicar el porqué de que el 21 de septiembre se festeje el "Día del Estudiante", haya dicho media verdad. Es cierto que la fecha tiene que ver con la repatriación de los restos de Domingo Faustino Sarmiento, pero no de Europa, como él dijo, sino de Asunción del Paraguay, dónde había muerto diez días antes, el 11 de septiembre de 1977. ¿Cómo hago yo ahora, al dictar Historia, para hacerles entender a mis alumnos que lo que dijo el Sr. Gobernador no es cierto? Van a pensar que yo estoy loco. Me quedan muchas cosas más en el tintero, pero quiero terminar por hoy analizando la expresión del Sr. Gobernador cuando cargó contra la "pesadilla neoliberal" de los '90 que "destruyó" las Escuelas Técnicas y Agrotécnicas, y la industria nacional. Lástima que no lo dijo cuando, entre 1991 y 2003, fue elegido tres veces diputado provincial, justo en ese período de "pesadilla neoliberal". Tuvo el momento y la oportunidad. Le faltó, por ejemplo, escuchar a Cafrune o a Los Olimareños cantar "El Orejano". Entonces hubiese denunciado ahí la "pesadilla neoliberal", y no lo hubiesen visto "lamber la coyunda". Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso

jueves, 19 de septiembre de 2013

Si

Si - Editorial del 20 de septiembre de 2013 Si para recobrar lo recobrado Tuve que haber perdido primero lo perdido… Así comienza un poema de Baldomero Fernández Moreno que suelo utilizar mucho, y que como tantas otras genialidades describe situaciones mucho mejor de lo que podría hacer uno, o, por lo menos, con más precisión y brillantez. Una de las noticias de esta semana, a nivel local, tiene que ver con que “reconstruirán (sic) el Acceso Oeste”. En este punto, y ya que mis editoriales tienen también la finalidad de prolongar mi tarea educativa cuando es necesario, debo aclarar que el adverbio sic (del latín sic, ‘así’) se utiliza entre paréntesis en los textos escritos, para indicar que la palabra o frase que lo precede es literal, aunque sea o pueda parecer incorrecta. Eso indica que, para este editorialista, es precisamente incorrecto hablar de reconstrucción, y de eso tratará la página de hoy. Concretamente, el Presidente Municipal, Sr. Silvio Valenzuela, dijo, con posterioridad a la reunión que mantuvo con el Ministro de Gobierno de Entre Ríos, Cr. Adán Bahl, que la administración provincial se hará cargo de la “reconstrucción” del acceso Oeste de nuestra ciudad, que algunos técnicos y conocedores del tema definen con más precisión, quizás, como “derivador de tránsito”. El jefe comunal precisó que los trabajos los ejecutará la empresa local Hornus y Cía. y que comenzarán la semana que viene. El Intendente celebró que prontamente se tenga una solución para un problema, "muy importante", no solo por el mal aspecto sino por el peligro que representa. Esto, digamos, de paso, no hace más que reconocer lo que viene diciendo la gente en la calle, el turista que ingresa a nuestra ciudad, y los medios periodísticos, en mayor o menor medida, desde hace tiempo. En Crónica hemos tratado el tema como noticia muchísimas veces, y también hemos editorializado en varias oportunidades el deplorable estado, incluso alguna vez bajo el irónico título de “Las sobras públicas”. Y acá debo decir que este tratamiento por parte de los medios, o por lo menos por lo que demuestra nuestro propio archivo, se da casi concomitantemente con su “habilitación”, término que debo utilizar ya que en realidad nunca fue efectivamente inaugurado. Para hacer un poco de Historia, que es una de las materias que hemos dado en nuestra larga carrera docente, y que según les decimos siempre a nuestros alumnos debe servir para aprender de los errores y de los aciertos, vamos a comenzar por la noticia que se publicó el 22 de septiembre de 2006, o sea hace poco menos de siete años (lo que para una obra de esta características y costos no debería ser nada) en la que el por entonces diputado provincial Julio César Aldáz (PJ) anunciaba que el 3 de noviembre de ese mismo año se efectuaría la apertura de las ofertas económicas para la construcción del referido acceso oeste (o rotonda y derivador, decimos nosotros con ánimo de precisión). El presupuesto oficial era por aquél entonces de $ 2.780.878,66, y el plazo de ejecución de los trabajos, de 210 días corridos. Aldáz precisó, en ese momento, que este proyecto contemplaba la ejecución de una intersección en el acceso oeste a la localidad coincidente con las Rutas Provincial Nº 39 y Nº 20, muy necesaria debido a los constantes inconvenientes que presentaba por entonces, en el tránsito, el antiguo y popular “triángulo”, intersección (o rotonda) que, supuestamente, debería haber dado solución y seguridad al mismo, cosa que no sucedió “ni ahí”, como dicen los chicos ahora. Para el acceso a la ciudad se contemplaba una doble calzada de 8 metros de ancho cada una, separadas por un cantero con cordón de hormigón y una calzada simple para el acceso al área industrial. ¡Maravilloso! Queremos resaltar acá, porque será tema de discusión justamente, y los papeles no mienten, que Aldáz dijo en esa oportunidad que el proyecto realizado por la Dirección de Estudios y Proyectos de la Dirección Provincial de Vialidad se completaba con la construcción de alcantarillas de caños de hormigón armado, terraplenes, demolición parcial de pavimento existente, construcción de banquinas con suelo común, iluminación completa y señalamiento. ¡Más que maravilloso! Es así, entonces, que el 25 de noviembre de ese mismo año 2006 (vuelvo a decir, hace menos de siete años), los basavilbasenses nos enteramos de que la Empresa Hornus y Cía. S.A. se encargaría de la obra, ya con un costo de más de $3,5 millones. Diría Les Luthiers: “¡Qué manera abrupta de crecer!” El legislador destacó, en ese preciso momento, que “debido a los constantes inconvenientes que presenta en el tránsito la actual intersección, se ejecuta esta importante y anhelada obra, que mejorará notablemente la circulación vehicular en la zona, con recursos propios del estado provincial”. ¡Casi lo mismo que dijo Silvio Valenzuela ahora, ¿no?! Pasando un poco a lo político, también hace esos mismos siete años, Aldáz resaltaba “el constante esfuerzo y la permanente preocupación que tiene el gobierno encabezado por ¿¡Jorge Busti!?, tratando de brindar mayor seguridad en las rutas entrerrianas mediante la ejecución de este tipo de obras”. Debo recordar aquí que en ese momento Julio Aldáz, más allá de ser Diputado, era Presidente de la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados de Entre Ríos, y el intendente era su amigo Horacio Fabián Flores. No puedo resistir la tentación de hacer ya una urgente comparación con los números, antes de entrar a lo estrictamente técnico, aunque soy consciente de que ya no me queda mucho espacio. Aún a riesgo de que este editorial termine con la palabra “continuará”, debo decir que en la página 13 de esta misma edición de Crónica se anuncia que el gobierno provincial ¡aumentó! la partida para los comedores escolares a ¡$5! por chico y por día, con la inédita e insólita característica de que ese valor, que verdaderamente impacta por lo elevado y decididamente adecuado para una alimentación sana y completa para nuestros gurises, será solo por los primeros 100 chicos de la escuela. Por los segundos 100, que seguramente tendrán ya menos hambre, el monto será de $ 4,75, mientras que de ahí en adelante los niños faquires entrerrianos deberán alimentarse con $ 4,50. A mí, la verdad, hasta me da vergüenza escribirlo. Y como la cosa no termina ahí, para los comedores comunitarios, en los que comen mayoritariamente los abuelos entrerrianos “carecientes”, la partida (realmente partida) seguirá siendo de $ 2 (no está leyendo mal), también por día, suma que quizás algunos pueden llegar a considerar excesiva, teniendo en cuenta que muchos de esos “viejos” ni siquiera tienen dientes, ¡lo que posibilita que otros se peguen unas mordidas que ni les cuento! Volviendo a la historia, que continúa, ¡no se vaya a creer!, el 26 de marzo de 2007 (ya a casi seis años de que se esté anunciando con bombos y platillos que se va a “reconstruir” el Acceso Oeste) y cuando todavía estaba cerrado al tránsito, se desarrolló en la sede de la Municipalidad de Basavilbaso una importante reunión con el fin de analizar las obras complementarias a realizarle a la Rotonda y al “derivador de tránsito”, agregando necesariamente un nuevo presupuesto que ya oscilaba en el millón y medio de pesos más. Cansado ya porque es tarde y me quiero ir a dormir, lo hago con la tranquilidad de saber que al trabajo lo va a hacer la misma empresa que hizo lo que ahora hay que “reconstruir”. Y como en el anuncio no se habla de licitación ni de precio, estoy doblemente tranquilo, ya que ahora no me quedan dudas de que forma parte de la natural garantía que una empresa seria debe dar. Porque no me gustaría tener que recordar aquél dicho de mi niñez, que involucraba a un popular y mediocre albañil, en boca del que se ponía la frase: “sosteneme el tapial, que voy a cobrar”. Y mucho menos la otra que rezaba: “No hay problema, dijo…” Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso

jueves, 12 de septiembre de 2013

Golpe a golpe

Golpe a golpe - Editorial del 13 de septiembre de 2013 En el editorial de la pasada semana yo decía que entre varios temas había decidido escribir sobre el Año Nuevo Judío, pensando que era el que más se imponía sentimental y espiritualmente. Y hoy, entonces, voy a tomar uno de los que dejé en la opción, y que hubiese sido también justo para la fecha, ya que se trata de la referencia y el recuerdo al primer golpe militar ocurrido en la Argentina, por lo menos en forma “institucionalizada”. Ese día el General José Félix Uriburu encabezó una asonada que tuvo como propósito (y lo logró) derrocar al Presidente Constitucional Hipólito Yrigoyen, que estaba cumpliendo su segundo mandato, alternado, ya que por entonces la Constitución Nacional prohibía la reelección consecutiva. Si bien casi seguramente en el decurso de esta página haré algunas referencias históricas, básicamente quiero dedicarla al desinterés y la falta de conmemoración de la que hicieron gala no solamente el partido gobernante, que se jacta de ser el arquetipo de los defensores de la democracia y el orden constitucional, sino, peor todavía, del mismo partido al que perteneció Don Hipólito desde su fundación, ya que fue uno de sus gestores junto con su tío, Leandro N. Alem. Aunque a mí me llaman la atención ambas omisiones, comenzaré por referirme a la del partido gobernante, sobre todo por la evidente contradicción entre ese “olvido” y el recuerdo, a través de un documental que se emitió este miércoles, del golpe que el 11 de septiembre de 1973 derrocara en Chile al presidente Salvador Allende. Seguramente para la postura “nacional y popular” (nótese que dije postura) es mucho más “cool” condolerse por el golpe de Pinochet que por el de Uriburu, sobre todo porque indagar demasiado en los pormenores que rodearon a la caída de Yrigoyen significaría enterarse de que el por entonces teniente Juan Domingo Perón tomó parte activa en el mismo, cometiendo lo que, mucho más tarde, por suerte para él, sería un delito de lesa humanidad. Si se hubiesen derogado por entonces las leyes de obediencia debida y de punto final (en el caso de que hubiesen existido), Perón debería haber estado preso como lo están hoy tantos oficiales y suboficiales que participaron del Proceso de Reorganización Nacional, y no podría ni debería haber hecho su obra en pos de la soberanía política, la independencia económica y la justicia social. En efecto, la víspera del golpe, Perón fue designado ayudante del teniente coronel Descalzo y el 6 de septiembre los dos fueron a la Escuela Superior de Guerra donde aseguraron su adhesión. Luego, fueron al Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín con una columna, arrestaron a su jefe que se negaba a adherirse y lo reemplazaron por otro. Se formó entonces una columna con tropas, en la que Perón iba en un auto blindado armado con cuatro ametralladoras; marcharon sobre la Casa Rosada, la que encontraron invadida por civiles que estaban causando destrozos, por lo que trataron de desalojarlos pacíficamente. Durante ese día permaneció en el lugar, resguardando la seguridad hasta que llegaron las tropas restantes y por la noche patrulló las calles de la ciudad de Buenos Aires para prevenir desmanes. No resulta extraño que para el peronismo los “únicos” golpes de estado que merecen el escarnio público sean el del 16 de septiembre de 1955 (ya veremos en estos próximos días con qué pasión lo recuerdan, apodándolo la “revolución fusiladora”) y el del 24 de marzo de 1976. Obviamente, ambos contra gobiernos peronistas. No he escuchado nunca referencias al del 4 de junio de 1943 (y eso que es la fecha de mi cumpleaños, lo que me hace estar más atento ese día), ni tampoco al del 28 de junio de 1963. ¿Por qué? Es simple la explicación. En el de 1943, organizado y llevado adelante por un sector del ejército autodenominado GOU (Grupo de Oficiales Unidos), volvió a tener preponderancia la participación, esta vez más activa, de Juan Domingo Perón, ya con el grado de Coronel. Dije más arriba que no iba a convertir esta página en una clase de Historia, pero cualquier manual desapasionado (aun cuando soy consciente de que, como dice Lito Nebbia, “a la Historia la escriben los que ganan”), describe claramente el rol protagónico de Perón en ese golpe de estado, que rompió la continuidad institucional, más allá de que se hayan invocado razones atendibles, tales como el fraude, la violencia de las fuerzas policiales, la posible toma de posición en la Segunda Guerra Mundial a favor del Eje, etc. Esos argumentos son falaces, porque con ese mismo criterio habría que avalar también el de marzo de 1976, ya que quienes lo perpetraron se justificaron en la inacción del gobierno de Isabel, la altísima inflación y la profunda crisis económica, y el crecimiento de la resistencia armada de los grupos arbitrariamente denominados “subversivos”. Y en el caso de la autodenominada “Revolución Argentina”, que depuso al gobierno radical de Arturo Illia, el peronismo se había quedado con la “sangre en el ojo” por la supuesta proscripción en las elecciones de 1963, y militaron a favor de que un general de raigambre justicialista como Juan Carlos Onganía, al amparo de una campaña de prensa (ahora dicen “Clarín miente”) sustentada por los principales diarios nacionales e incluso las revistas de humor (como Tía Vicenta) que asimilaban al Presidente de la Nación con la figura de una tortuga, por su supuesta lentitud en la toma de decisiones, o lo caricaturizaban dándole de comer a las palomas en la Plaza de Mayo, como si esa fuese su única ocupación, terminara abruptamente su mandato, comenzando lo que efectivamente fue considerada en el saber popular como la primera dictadura. No nos olvidemos que fue en 1970, precisamente, durante la vigencia de esa misma Revolución Argentina a la que el peronismo dotó de funcionarios por doquier (¡ya dije tantas veces dónde!), cuando Montoneros inicia su “campaña” secuestrando y matando a Pedro Eugenio Aramburu. Está claro, entonces, por qué creo que el PJ silenció el recuerdo del golpe del 6 de septiembre de 1930, y para explicar ello tuve que recurrir a comparaciones y parámetros. Pero lo que no termino de entender es el porqué del silencio de la Unión Cívica Radical. Al menos estoy seguro de que el comité local, denominado “Roberto Fleitas”, no hizo mención alguna ni emitió ningún comunicado conmemorativo. Es más, me animo a decir que muchos de sus integrantes se están enterando de que pasó esa fecha al leer este editorial. Y tampoco el Comité Departamental, que ese mismo día realizó una conferencia de prensa en Concepción del Uruguay, con la presencia de Lilita Carrió (en la que, por otra parte, tuvieron lugar vergonzosos ataques a la prensa por parte de ¿militantes radicales?), mandó a los medios aunque sea unas líneas en homenaje a los bochornosos hechos del 6 de septiembre del año ’30. Y mucho menos el Comité Provincial, más ocupado en borrar con el codo lo que alguna vez se escribió con la mano, y preparándose para descubrir, en las elecciones de octubre, si es que con sus propuestas vetustas y personalistas logran salir aunque sea terceros. La desideologización de los partidos políticos y su pragmatismo hace que sus filas, por lo menos las de conducción, se hayan nutrido de elementos que vienen de organizaciones intermedias, de roles “destacados” en la actividad privada, o simplemente, de exitosos a los que le falta la “chapa” y quieren llegar, rápidamente, a una banca en dónde y cómo sea, para satisfacer su ego y, supuestamente, representar al pueblo. Dijo Nicolás Avellaneda que los pueblos que olvidan sus tradiciones pierden conciencia de sus destinos. Es fatal para el radicalismo dejar de recordar lo que le pasó a Yrigoyen, así como es fatal para el país que el peronismo le dé más importancia al derrocamiento de un presidente extranjero que al de uno propio. Ya lo dijo Francisco Luis Bernárdez: “Porque después de todo he comprendido Que lo que el árbol tiene de florido Vive de lo que tiene sepultado” Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso

jueves, 5 de septiembre de 2013

Nuestro balance

Nuestro balance - Editorial del 6 de septiembre de 2013 Con la aparici6n de las primeras estrellas, en el inicio del anochecer del pasado miércoles, comenzó para el Pueblo Judío el Año Nuevo 5774. No sabía si iba a escribir sobre esto hasta bien entrada la noche de ese mismo miércoles, y finalmente me decidí a hacerlo por “disparadores” que me orientaron en ese sentido, dejando de lado para mejor oportunidad los otros temas en danza. Temprano en la mañana un amigo con el que canté codo con codo durante muchos años en el Coro “Magnìficat”, y que sigue todavía cantando “pese” al director que le tocó ahora en suerte, me acercó un artículo que seguramente en alguna próxima edición voy a reproducir en Crónica. Este amigo, que es cristiano y de familia alemana, y ese artículo, que salió en una revista de su iglesia, me hicieron comenzar a ver algunos otros aspectos que realzan aún más la celebración en este año, que para mí ya era especial dado que por primera vez lo estaba por pasar solo, sin mis hijos, y que por esa misma razón, y otras quizás sinrazones, había tomado la decisión de no ir a la sinagoga. Y temprano por la tarde, al recibir una salutación, tuve la oportunidad, muy bien recibida, por otra parte, de explicarle a otro amigo, católico en este caso, y con el que no canté pero milité codo a codo, las razones por las cuales no es lo mismo decir hebreo, israelita, israelí o judío. Y que, acá, en nuestro Basavilbaso, salvando las erróneas implicancias discriminatorias que a veces se le suele dar a la palabra, lo más exacto es, justamente, decirnos judíos (lo discriminatorio y “ofensivo” es decir moishe, y lo totalmente equivocado por demasiado genérico es decir “paisano”, porque quiere decir “del mismo país”). Con él me explayé para describir la significación de cada una de esas acepciones, pero acá no tengo el lugar ni el tiempo, y tampoco corresponde, en verdad. Lo que sí me complace es que me haya escuchado, haya asumido que no conocía esas diferencias…y haya corregido el comunicado. Las Altas Fiestas Judías que se inician a partir del festejo de Rosh Hashaná (Año Nuevo, por “cabeza de año”) se continúan con varias otras conmemoraciones, entre ellas la muy solemne del Iom Kipur o Día del Perdón, que se celebrará el próximo sábado 14 de septiembre y que acá en nuestro pueblo tuvo, hace ya más de quince años, un inédito, poco difundido y muy poco reconocido ejemplo de convivencia interreligiosa, que tantas veces hemos comentado en esta página. Quien pregunte acerca de la naturaleza de esta milenaria Fiesta de Rosh Hashaná, recibirá tantas propuestas como fuentes consulte. Entre las distintas interpretaciones sobre el significado de la misma, podrá confirmarse que es tanto el Día del Recuerdo como el Día del Juicio y de la Creación, lo mismo que es el Día de la Evocación de la “atadura” del Patriarca Isaac, el Día del Toque del Shofar (Cuerno de Carnero), etcétera. Cada una de estas definiciones considera una de las caras del cubo, pero no podemos olvidar que ninguna define al cubo en su totalidad. El Año Nuevo Judío se identifica fundamentalmente con la Creación y con las ideas del juicio sobre el comportamiento humano y de la introspección y del examen de conciencia. En síntesis: un análisis de lo hecho en el período que se cierra y de lo que se hará con lo por venir en el que se inaugura. Y, ¿por qué no? un balance del alma. Es sumamente ilustrativa la anécdota jasídica del zapatero remendón. Trabajaba este buen hombre hasta avanzada la noche y a la tenue luz de una vela. Su esposa le sugirió que ya era suficiente y su respuesta no se hizo esperar: "...mientras arde la vela, aún se puede hacer algo". "Dicha escena fue contemplada desde la ventana por un sabio rabino, quien pronto trasmitió el profundo significado de la actitud del humilde zapatero y dijo a sus discípulos "...mientras arda la vela (de la vida), aún se puede hacer algo...”. Nosotros entendemos que, en el mensaje universal del Año Nuevo Judío, está también presente aquella actitud que tan bien supo trasmitir el sabio rabino de la anécdota jasídica. En cada año, en cada nuevo período, tenemos aún la vela ardiente y nos queda el tiempo suficiente para rectificar el comportamiento equivocado de ayer, para arrepentirnos y mejorar, individual y colectivamente, el rumbo del mundo de mañana. Por supuesto que a este concepto es imprescindible agregarle el de la convicción de que nadie es perfecto y de que Juez hay uno solo. Y que el que se arrogue esas funciones en la tierra y segregue a alguien, algún día deberá hacerse responsable. Acá o allá arriba. Y como Rosh Hashaná es tanto una festividad religiosa como familiar, encontramos simbolismos tanto en la mesa hogareña como en el templo. La mesa de esta trascendental fiesta se caracteriza por los simbolismos que se adjudican a todos los bocados que se sirven, hecho que es ya de larguísima costumbre y tradición. Básicamente, se trata de un augurio de endulzar la vida en el año que se inicia. Así, el pan, que habitualmente se unta en sal, en esta ocasión es untado en azúcar. A su vez, la manzana es también sumergida en azúcar o miel. Justamente por eso al saludo tradicional de “shaná tová” (buen año) se agrega el de Umetuká (y dulce), lo que complementa el deseo de “¡que sea un buen año, pleno de dulzura!” Es una festividad en la que, por supuesto, es también activa la presencia de la grey judía en la sinagoga. En esta predomina en la ocasión el color blanco, en tanto símbolo de la pureza (que hay que tratar de que no quede solamente en eso, en un símbolo). Hasta los adornos de los Rollos de la Tora se hallan revestidos de ese color para Rosh Hashaná. Otro aspecto interesante entre los simbolismos de esta festividad se halla en el saludo de augurio para expresar al prójimo. Como en toda ocasión, el saludo del Pueblo del Libro (o de la Biblia) alude a éste. Es así que en estos días se dice a parientes, amigos y vecinos “...que seas inscripto en el Libro de la Vida”. Nuestras vidas se han comparado con un rollo de pergamino, siendo excelente la síntesis del medieval poeta judeoespañol Ibn Pakuda, quien afirmó "Escribe sobre él (el Libro de la Vida) lo que quieras que de ti se recuerde." Y si el estimado lector quiere saludar a sus amigos judíos para tan importante ocasión (nunca es tarde), puede simplemente decirles: Shana Tová (en hebreo), A guit iur (en idish), o bien, en castellano, como hablamos todos los días: ¡Buen año! Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso

jueves, 29 de agosto de 2013

Mens sana in corpore sano

Mens sana in corpore sano - Editorial del 30 de agosto de 2013 El título de hoy es una cita latina que proviene de las Sátiras de Juvenal. La frase completa es "Orandum est ut sit mens sana in corpore sano" (Sátira X, 356). Nació en la civilización de la Grecia Clásica, pues eran los únicos que realizaban los ideales que esta implica. Ninguna otra civilización de la época se aplicó con tanta devoción a la práctica del deporte y lo interiorizó de un modo tan profundo, impregnando su cultura, su arte, su vida diaria, e incluso su religiosidad y su política. Su sentido original es el de la necesidad de orar para disponer de un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado; no es, por tanto, el mismo sentido con el que hoy en día se utiliza: "mente sana en un cuerpo sano", que por otra parte es el lema muy conocido de Gimnasia y Esgrima de La Plata, a cuyos hinchas, precisamente, se conoce como los "mensanas". Esta frase nos enseña a pedir lo que realmente nos conviene: en vez de rogar por cosas vanas y pasajeras (que podrían perjudicarnos), nos instruye para implorar la salud integral de la mente, el cuerpo y el alma. Una mente sana, un cuerpo sano y un alma fuerte, para observar una vida llena de virtud y de paz interior, sin importar los acontecimientos externos. Precisamente en nombre de este principio, pero poniendo como prioridad lo físico, fue en Esparta donde un legislador llamado Licurgo implantó una ley en la que un consejo de ancianos examinaba la salud de los bebes, y si no eran "aptos" los abandonaban o los arrojaban por el Monte Taigeto de 2.400 metros de altura. Pero eso se le hacía no solo a aquellos niños que tuvieran algún tipo de discapacidad o malformación, sino también a todos los que presentasen síntomas de debilidad, contribuyendo así a la más cruel y desgarradora forma de discriminación, impidiéndoles formar parte de la vida desde el momento de su nacimiento. Como suele suceder, estos editoriales, cuando hacen referencias históricas, dedican una parte de su espacio a una, aunque sea breve, explicación, como para que el lector entienda la razón que nos llevó a elegir el tema y el título. Por estos días en Basavilbaso se ha venido dando un fenómeno bastante inusual, y por otra parte sumamente auspicioso, que tiene que ver con la destacada participación de jóvenes nacidos en nuestro pueblo en instancias importantes del deporte zonal, provincial, nacional e, incluso, internacional. Así, por ejemplo, Joaquín Castillo y Santiago Cáceres, del equipo de vóley Sub 16 del "Cristo Rey" que dirige Yoly Barra, son parte del plantel provincial Sub 16 que juega el Campeonato Nacional en Mendoza; Sebastián Almada viene descollando desde hace ya un tiempo en el karting, espacio al que este pasado fin de semana también han ingresado Lucas García, Alexis Colombo y Maximiliano Zitterkopf; Gabriel Alfaro es uno de los más importantes animadores del TC Pista Entrerriano; Rodrigo Villalba encontró hace tiempo su propio camino en el vóley, jugando en la primera división de equipos de la Argentina y del extranjero; Tania Acosta es jugadora de la selección nacional de vóley femenino, y del "Malevo" Ferreyra ("Comitas") y de su carrera en el fútbol no hace falta hablar demasiado. Y así también se destacaron jugadoras de hockey, preparadas por la Prof. Natalia Bernard, y es muy importante lo que se hace desde los gimnasios locales, también participando en eventos provinciales y nacionales, como es el caso, por ejemplo, de Claudia Castillo y sus "gurisas". Ese rol ha trascendido incluso a la preparación de equipos (mencionamos más arriba a distintos profesores que han llevado por ese buen camino a sus dirigidos), pero ha resultado paradigmático lo hecho por Julián Álvarez, entrenador de la Selección Argentina que disputó en México el Campeonato Mundial Masculino de Vóley Sub 19, que fuera recibido en nuestra ciudad, con toda justicia, por una caravana encabezada por la autobomba de los Bomberos Voluntarios, para, luego, ser declarado "Embajador Honorífico Deportivo de la ciudad de Basavilbaso" por el Concejo Deliberante de nuestra ciudad. Eso es "in corpore sano", y está muy bien. Pero… En la tapa de hoy, justamente, se mencionan algunos ejemplos de la otra parte del lema, o sea de la "mente sana", por la que, en verdad, no son muchos los que se preocupan. Y antes de seguir, aunque ya todos conocen el "resto" que tengo para escribir lo que pienso, fundamentarlo y firmarlo, voy a aclararles, a los que no lo saben, y sobre todo a los lectores de afuera, que, pese a tener un título universitario y bregar para que todos aspiren a ello, como una forma de crecimiento individual y para la sociedad, luchando desde la cátedra que tengo en el secundario desde hace veintidós años y en la Universidad desde hace ya más de diez; pese a editar un periódico como Crónica, escribiendo también su página editorial; pese a dirigir desde hace dos años y medio el Coro Municipal "Magnificat", en el que canté durante más de veinte años, no soy lo que técnicamente se denominaría un "ratón de biblioteca" (aunque me apasiona leer), ya que en mi pueblo también es conocida mi relación con los deportes, siendo en la actualidad el dirigente con más años (25) de presencia continua en los distintos estamentos de la Liga Regional de Fútbol (ahora presidiendo su Tribunal de Penas). Por eso es que no me gustaría que por "mala leche" se malinterpretara esta opinión que voy a completar en la página de hoy. Al contrario, creo que este ángulo de visión y compromiso valorizan aún más lo que voy a decir. La cuestión, es, entonces, que contando solamente el último año (expresamente de él los últimos 365 días y no el calendario), además de las tres menciones que hacemos hoy (entre ellas dos nuevas médicas recibidas a los 23 años), resultan importantísimos y sumamente destacables otros logros similares, obtenidos a la misma edad: una abogada (ya ejerciendo), otra médica (haciendo ahora su residencia) y una Contadora y Licenciada en Administración (¡dos títulos!). Voy a tomarme el derecho de no mencionar acá los nombres de estas chicas, porque más allá de ser conocidos, en uno de los casos me toca muy de cerca, y no quiero que parezca un desatino. Algo similar podría pasarme si mencionara quién, en el momento en que esta edición sale a la calle, está viajando a la ciudad de Natal, al norte de Brasil, para exponer en un Congreso de Economía representando, como docente, a la Universidad Nacional del Litoral. Y por supuesto que hay muchos más casos, y no debería detenerme solo en los que lo lograron tan jóvenes, pero me pareció que la comparación con los exitosos deportistas exigía ese detalle. Necesitaría mucho espacio para nombrar a todos los que con mucho esfuerzo personal y de sus padres, y sin desperdiciar el talento con el que nacieron y la formación que recibieron (estudiando en las escuelas primarias y secundarias de su pueblo), consiguieron llegar a este punto. Y conste que mis alumnos saben que no creo que la única alternativa sea el título universitario, pero sí el estudio y la formación, que duran toda la vida, no se pueden comprar ni vender, ni se pierden por lesión o por veteranía. Solamente por Alzheimer, pero en ese caso ya ni siquiera se darán cuenta de que lo perdieron. Lo importante es, entonces, una mente sana en un cuerpo sano, y que desde los organismos correspondientes se auspicie, se incentive, se premie y se destaque a todos. A los del deporte y a los del estudio. Sin diferencias. O sea, al estilo kirchnerista, "¡autobombas para todos!". Porque si la cuestión trata de la declaración de "Embajador Honorífico de la Ciudad", Miguel Bernik se murió después de crear y dirigir su coro por más de cincuenta años y llevar la cultura de su pueblo por todo el país y por el Uruguay (a otros lados no porque nadie le dio un peso para ello, y no porque no pudiera haber ido), y sin embargo ni él ni el Magnificat recibieron esa distinción. Y tampoco se menciona, tal como se hace con los corredores de karting, que en este momento integran el coro dos jóvenes de quince años, normales como cualquiera, pero que hicieron otra opción. Ojalá esto genere polémica, porque como dijo Cervantes: "la historia es el depósito de las acciones y siempre alguien Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso

jueves, 15 de agosto de 2013

Dos tipos audaces

Dos tipos audaces - Editorial del 16 de agosto de 2013 "Dos tipos audaces" era una serie de televisión británica de los años 70 protagonizada por Tony Curtis y Roger Moore. No por casualidad en inglés se llamó The Persuaders (Los Persuasores) lo que tiene que ver también, y mucho, con que la hayamos elegido para titular la página de hoy. Aunque el tema va a ser más variado, es necesario analizar la razón por la cual en Entre Ríos Jorge Pedro Busti, que se quedó sin aparato cuando sus "fieles" aliados se pasaron al urribarrismo porque "billetera mata galán", y Alfredo De Angeli, cuya máxima expresión es y ha sido que "el kirchnerismo está destruyendo al campo", hayan logrado pasar a ser la segunda fuerza en la provincia, superando a un partido con más de cien años de historia y presencia, pero que se olvidó de que nació como expresión de las necesidades del pueblo, y no solamente de ciertos y determinados sectores. Hay que entender que salieron terceros detrás de un amplio y quizá desideologizado frente que conformaron desde los seguidores de Seineldín hasta los ex progres centro izquierdistas de Leissa y Martínez Garbino, pasando, obviamente, por los "Dos tipos audaces". Pero también desde el gobierno de Urribarri se debe comprender que la más de media docena de puntos perdidos entre la última elección y esta, pueden ser analizados como una pérdida "normal" para procesos de medio término (como lo es una elección interna, aunque sea como esta, abierta y simultánea) o, como una preocupación que anticipa o preanuncia nuevos comportamientos. El tema es ver cómo se termina incorporando esto a la realidad política de la provincia. A nivel nacional, los "intelectuales" del gobierno dicen que hay que cambiar la actitud y buscar el diálogo (¿después de una "década ganada" se dieron cuenta de ello?), mientras que los dirigentes del principal partido de la oposición vuelven otra vez al versito de la autocrítica, que nunca harán, porque en realidad debería empezar por su propio ostracismo, dejando lugar a quienes, con años de militancia, pero también con acciones comunitarias y desinteresadas, han demostrado su responsabilidad y su capacidad. Porque resulta que muchos se arrogan el derecho al veto de ciertas candidaturas, pero a la hora de los negocios no hesitan en juntarse con la lacra. Hay que tener mucho cuidado porque el mal resultado global que sacó el kirchnerismo, y el pésimo que logró en algunos distritos como la propia Santa Cruz o en La Rioja, lo están llevando a decir que aunque apenas se trató de una interna abierta, los que les ganaron "ya están exultantes y se animan a amenazar". Ellos entienden tan mal la democracia que desde ahora en adelante van a intentar convencer a la gente de que TODOS los que no votan al Frente para la Victoria forman parte de un plan urdido por los poderosos y cuyo supuesto propósito no es ganarle a los K, sino "hacer tronar el escarmiento". Por eso insisten en hacernos creer que cuando se dice que las políticas públicas de este gobierno han sido pésimas, se hace para crear una crisis profunda que permita cargar todas las culpas sobre estas políticas. Nosotros, desde Crónica, hemos sido críticos de este gobierno, y no es nuestra intención, de ninguna manera, que se haga pedazos o que "truene el escarmiento". Solamente pedimos que la lectura de estas elecciones le haga ver al gobierno nacional (y también al provincial, ¿por qué no?) que se debe escuchar al otro, y que las verdades no se dicen solamente en "6,7,8" o en CN23 o en el medio oficialista de que se trate. Esta nueva lectura de la realidad política que nos dan las PASO tiene que servir para que de una vez por todas se sinceren y reconozcan que el índice de inflación es una mentira; que los enriquecimientos ilícitos de los funcionarios son una inmoralidad; que la pobreza y las villas miserias siguen existiendo; que la educación y la salud públicas son de una calidad desastrosa (solamente mantenida por los que en ellas trabajan o los que apoyan desde las cooperadoras, porque todo lo demás es mero interés propagandístico y solo les preocupan las inauguraciones); que la delincuencia ha crecido, muchas veces al amparo de quienes la tienen que combatir; que se está alentando otra vez, como hace sesenta años, la división entre argentinos; que la mentira y la corrupción son realidades palpables, evidentes, burdas y generalizadas en toda nuestra Argentina como nunca jamás antes en toda nuestra historia. ¿O sí? Alguna vez transcribimos aquí un párrafo del discurso que pronunciara Ricardo Balbín en la sesión del 29 de Septiembre de 1949, de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación en la que se trataba su desafuero para juzgarlo por orden de Héctor J. Cámpora, que presidía el cuerpo, y hoy vamos a usar otro, sumamente elocuente: "Demasiadas ventajas tiene el peronismo. Son excesivas las ventajas. El Presidente o el jefe del partido -no sé cuándo habla de una o de otra manera, porque se confunde en los discursos-, ¿cómo quiere que respondamos nosotros cuando dice que somos antipatrias? No sé cómo tenemos que utilizar nuestro lenguaje para contestarle cuando dice que somos traidores al país. ¿Qué lenguaje hemos de usar para decirle al pueblo que no somos antiargentinos dentro de la República? ¿Cómo tengo que conducirme en mi oposición frente a un Presidente que confunde bandera y divisas, se comporta como él quiere y agravia en las condiciones que se le antojan? Es difícil la conducción y la réplica". "No he aprendido todo lo que puede hacer un oficialismo desbordado, pero estoy resuelto a sufrirlo todo para que no lo tengan que sufrir las generaciones futuras...Nosotros tenemos sentido de futuro, no barriga de presente..." "Todos los triunfadores tienen la creencia de su perpetuidad; todos los triunfadores creen que vivirán sus vidas enteras en el triunfo. Cuando una minoría les dice que están equivocados y que algún día los vencerán, se ríen, como se ríen ustedes ahora...Pero nosotros que tenemos la vieja experiencia de nuestros sacrificios, sabemos que esto termina, y como no trabajamos para nosotros, sabemos que nuestros hijos llegarán a tiempo." La señora Presidente tendría que haber dicho el domingo, por cadena nacional, algo así como: "El pueblo ha hablado, claro y fuerte. Tomo nota, y acepto el veredicto de las urnas. Evidentemente hemos fallado en varias cosas. Convocaré a gente idónea tratando de dar solución lo más urgente posible a las demandas principales de la sociedad argentina. Y, como dice el Papa Francisco, 'recen por mí'". Lamentablemente intenta convencer a toda la audiencia de los graves problemas que van a suceder si cambia el gobierno. Es triste, porque busca recursos que no existen, como por ejemplo decir que en ningún medio se mencionó que ganaron en la Antártida o en los pueblos Qom. Eso ya pasó en la época de Menem, cuando previendo un resultado desastroso rescató el triunfo en el por entonces ignoto pueblo llamado Perico, en la provincia de Jujuy. Los problemas, a pesar del inédito crecimiento, son muchos y los más graves son los relacionados al trabajo en negro y a los núcleos duros de pobreza que, sin llegar a parecerse a los tiempos de crisis, son lacerantes. No es justo que algunos crezcan tanto y otros aún vivan en situación de pobreza. Este estado de cosas habla (además de todo lo que dijimos más arriba) de una mala distribución, y la razón de esa mala distribución está principalmente en el trabajo en negro, en no haber podido resolver este flagelo que es inmenso. En Entre Ríos, tan ligada al agro y a la agro-industria, hay muchos trabajadores a los que, a pesar de poner el lomo como corresponde, no les alcanza para vivir y entonces es el Estado el que tiene que acudir en su ayuda. Esto no puede seguir siendo así, y para ello el gobierno debe garantizar que quien trabaja cobre bien y no sea explotado. Como decía (y escribía) por estos días un valiente amigo radical, desencantado: "Estoy convencido que la política es una estrategia sin tiempo como lo postulara Hipólito Yrigoyen, y que la lucha debe ser diaria, ardua y hasta el final, haciendo lo que se debe y no lo que se quiere, sin dobleces ni especulaciones menudas". Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso