jueves, 20 de febrero de 2014
Tomo y obligo
Tomo y obligo - Editorial del 21 de febrero de 2014
El título de hoy está tomado (y no es un juego de palabras) del tango del mismo nombre, cuya letra es de Manuel Romero y la música de Carlos Gardel:
"Tomo y obligo, mándese un trago,
que hoy necesito el recuerdo matar…"
Así empieza el tango, en obvia referencia a los efectos que el alcohol produce en la persona, en este caso "matar los recuerdos", cosa que de otra manera es muy difícil conseguir. Y, dicho sea de paso, tampoco creo que sea conveniente hacerlo, porque los recuerdos también forman parte de nuestra vida.
No va a ser ninguna novedad para el lector el enfoque que le voy a dar al tema, porque es harto conocida mi postura respecto al consumo excesivo de este tipo de bebidas, más cuando adquiere el carácter de adicción. Ya otras veces escribí sobre eso, cuando se discutía en Basavilbaso si era conveniente dictar una norma que prohibiera la venta de alcohol, lo limitara a determinada edad, fijara horarios para hacerlo, y, a la vez, castigara el incumplimiento. Ya en ese momento, ante la diferencia de criterios que se manifestaba, básicamente respecto a la supuesta limitación a la libertad de hacer lo que uno quiere, expresábamos que creíamos que los "boliches" se libraban de su responsabilidad mientras cumplieran con la normativa vigente, sea cual fuere, y que los funcionarios también se libraban de ella mientras hicieran cumplir esa normativa y castigaran con las penas establecidas a los que no lo hicieren. Pero también decíamos que los padres NUNCA nos podíamos librar de ella, porque está en la misma idiosincrasia de la condición de padres velar por la salud de nuestros hijos. Y no controlar su ingesta de alcohol es, ni más ni menos, que condenarlos a una muerte próxima y segura, porque está comprobado que el consumo precoz y con carácter adictivo les limita el crecimiento físico e intelectual y los condena a sufrir enfermedades terminales casi sin excepción, por más fortaleza física que se ufanen de tener y por más que se crean inmunes a cualquier sufrimiento.
Pero ahora el problema tiene otro enfoque, al que voy a acceder sin prejuicios y sin miedos, ya que de todas maneras, fruto de las confesiones de un funcionario o empleado infiel del Municipio local, ya he sido acusado a través de una red social de todos los pecados imaginables, increíblemente por quienes no fueron los destinatarios de mi "denuncia", lo cual le otorga al citado "delator" el doble carácter de "mentiroso".
No voy a explicar demasiado las razones de los argumentos que voy a utilizar, ya que ni siquiera tengo temor de que se me considere un "pacato", porque ya me discriminaron (alguien identificado con nombre y apellido, basándose en mi condición de judío, y en los prejuicios que ello genera desde tiempos inmemoriales, "imaginó" que mi oposición se debía a que "se gasta, se gasta"), me insultaron y me descalificaron, solo por recordar que hay una norma, la Ordenanza Nº 22-2004, que prohíbe "la promoción oral, escrita o por cualquier otro medio y la realización de cualquier tipo de eventos en los que para su participación y/o ingreso se requiera del consumo de bebidas alcohólicas, o cuya recompensa, gratificación o premio sea la facilitación o el estímulo de cualquier tipo de bebidas que contengan alcohol, quedando totalmente prohibidas las competencias, concursos o promociones publicitarias basados en la incitación a la ingesta de bebidas alcohólicas, así como la difusión de actividades con las denominaciones mencionadas anteriormente".
Esta Ordenanza, como todas las que se encuentran vigentes, se reputan conocidas por todos los habitantes de la ciudad, por lo cual nadie puede ignorar su existencia ni ampararse en un supuesto desconocimiento para incumplirla.
Hace un tiempo, cuando vimos que un nuevo boliche utilizaba esta metodología, alertamos de ello a las más altas autoridades de la ciudad, en cumplimiento de nuestra obligación como ciudadanos, y con la única finalidad de que se les advirtiera que "eso no se hace". Y conste que eso de la "advertencia", que se tomó al pie de letra, no dio ningún resultado, pese que deberían haber tomado en cuenta que la misma Ordenanza dispone que el primer incumplimiento (ese por el cual sólo se los advirtió) ya los hacía pasibles de una multa equivalente al importe de 200 litros de nafta súper. Siguieron como si nada, seguramente envalentonados por esa inacción del área respectiva, que no solamente no aplicó como correspondía la norma vigente, sino que, además, le hizo "pagar el pato" a un simple inspector, tal como después lo hicieron conmigo.
Teniendo en cuenta que nosotros contabilizamos con posterioridad a esa "advertencia" por lo menos cuatro afiches del tipo "tequila free", "fiesta, fiesta, fiesta, champagne rose", y el último y más descarado "va Gancia" (¿Genial y ocurrente juego de palabras, no? ¡Qué desperdicio!), si se hubiese cumplido con lo establecido en el art. 2º de la Ordenanza Nº 22-2004, a la segunda oportunidad en que se incumplió le hubiese correspondido una multa de 500 litros de nafta súper o hasta quince días de clausura; a la tercera, 1000 litros de nafta o hasta 30 días de clausura, y a la cuarta, ya no más multa, sino clausura definitiva del establecimiento y/o inhabilitación del responsable o titular de la autorización concedida.
Yo ni siquiera conozco a los propietarios de ese otro "boliche", así que no deben quedar dudas de que no me mueve ninguna razón de enemistad ni mucho menos de competencia o de recelo. La verdad es que lo que me molestó, y mucho, tanto en ese caso como en el del otro "boliche" que se dio por aludido y, encima, recibió antes que aquél la multa, es la sensación de impunidad que se "olía" a mucha distancia, unida a la percepción de que había, consciente o inconscientemente, muchísima inequidad en la aplicación de las normas vigentes en nuestro municipio, y que castigan ciertos y determinados incumplimientos. Para ir "al grano", concomitantemente con la "vista gorda" que se hacía con algunos, congruente con una ideología de "dejar hacer, dejar pasar" ("laissez faire, laissez passer" en francés, en su original), se castigaba "terriblemente" a otros. Tengo en mi estudio sanciones aplicadas a clientes (la mayoría clientas) a quienes se los paró mientras circulaban con su ciclomotor, y se les cobró multas superiores a los mil pesos, por infracciones que reconozco deben ser punibles, pero que se tornan injustas a la luz de esa inequidad que mencionaba más arriba. Hay que tener en cuenta que no siempre lo justo resulta equitativo, ni lo equitativo justo. Casi la totalidad de las infractoras mencionadas, a las que incluso se les llegó a secuestrar el motovehículo, lo usaba para trasladarse a su trabajo de limpieza de casas de familia, con el que a duras penas logran subsistir, por lo que la inequidad cobra todavía mayor magnitud, sobre todo viniendo de un gobierno "nacional y popular".
Algunos amigos me preguntan por qué insisto con este tema, sobre todo a la luz de esas agresiones que mencioné más arriba. Les voy a contestar con una declaración reciente de Roberto Saviano, un periodista italiano que escribió un excelente libro titulado Gomorra, que describe el accionar de la mafia de la droga en Nápoles (libro que por nuestro pedido está en la Biblioteca "Luz Obrera", para el que le interese leerlo), y que ahora vive encerrado y protegido por los "carabinieri" debido a las amenazas que ha sufrido por sus denuncias. Saviano dice que "el sueño de cualquier periodista de raza debe ser tener una mirada limpia y buen olfato para descubrir las historias, habilidad y simpatía para tratar con las fuentes, valentía para meterse en la boca del lobo y una pluma capaz de convertir cualquier reportaje en buena literatura".
Y respecto a los poderes de aquellos que se pueden haber sentido "ofendidos" por una denuncia que de todas maneras no fue tal, debo decir que todo tiene que ver con el concepto de éxito y de fracaso que uno tenga. Porque al fin, hay gente que es tan pobre, que lo único que tiene es plata.
O, como decía muy inteligentemente Don Francisco de Quevedo y Villegas:
"La soberbia nunca baja de donde se sube, pero siempre cae de donde se subió".
Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso
jueves, 13 de febrero de 2014
Torneos y Competencias
Torneos y Competencias - Editorial del 14 de febrero de 2014
El título de hoy es un obvio juego de palabras entre los anteriores responsables de las trasmisiones del fútbol de primera división de la AFA (hasta 2009), y la feroz disputa que se ha generado entre quienes querían modificar la estructura del Fútbol para Todos, y quienes querían que todo quede como está, con el conocido triunfo de los que no aceptaban el cambio.
Las fuentes extraoficiales dicen que la Presidente llamó a Grondona y le ¿pidió? que saquen a Tinelli. "Se creyó que tiene más poder que yo", le dijo. La frase fue revelada por una fuente directamente involucrada en las negociaciones por la transmisión y define mejor que nada el resultado de la ofensiva de La Cámpora contra el empresario televisivo.
Las quejas de la agrupación kirchnerista por los cambios que se pretendía imponer en una de las mayores herramientas de propaganda del Gobierno fueron atendidas por Cristina Kirchner, que también se enojó con Tinelli por sus ironías en Twitter contra Hebe de Bonafini y decidió dejarlo fuera del proyecto.
La Cámpora había exigido, entre otras cosas, la continuidad en las transmisiones de "periodistas militantes", como Javier Vicente y Alejandro Apo. Tinelli había aceptado esa condición. Pero eso no fue suficiente para su propia continuidad.
La disputa por los nombres de los periodistas fue uno de los puntos de conflicto y el hecho de que quedaran Apo y Vicente dejó a Tinelli golpeado políticamente, porque una condición prácticamente sine qua non eran los anunciados ingresos de Sebastián Vignolo, Mariano Closs, Juan Pablo Varsky y Diego Latorre.
Máximo Kirchner, el hijo de la Presidente, resistió los nombramientos, a favor de los periodistas históricos de FPT, esencialmente porque son chupamedias consuetudinarios.
De todos modos, FPT seguirá pagando los derechos a la AFA de $ 1700 millones anuales por televisar el fútbol local y transmitirá la propaganda oficial en sus tandas publicitarias. Eso no cambiará. Y eso que una cosa es postular la posibilidad de acceso al fútbol del que no podría pagar un servicio de cable (lo cual ya es bastante cuestionable, ya que estamos hablando del Estado brindando un entretenimiento, y no de hospitales o educación), y otra cosa es decir que es una herramienta para hacer política.
Capitanich, que sigue haciendo gala de su ilusión, dijo: "Quiero terminar con las operaciones alevosas de que hay una supuesta injerencia de La Cámpora. Sus integrantes son compañeros que nos ayudan a trabajar por un país mejor", dijo. Los hechos demostraron que volvió a quedar "del tomate".
Todo iba más o menos bien hasta que, por Twiter, la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, que hizo de vocera de La Cámpora, le "mandó a decir" a Tinelli que FPT "no está hecho para hacer plata sino para hacer política, tal como dijo Néstor". Tinelli le hizo RT desde su cuenta y agregó: "Y bueh, sería bueno que se pongan de acuerdo". ¡Y esa misma noche lo dejaron fuera del proyecto!
"Torneos era parte de los secuestradores de los goles y ahora les volvían a dar todo. Plata, periodistas y producción. Era un negocio de pocos", señalaron en las "usinas camporistas".
"Todos querían condiciones. Pero el tema que hizo estallar todo fue la plata. IDS Sports tenía que cobrar mucha plata. Los periodistas como Mariano Closs y Sebastián Vignolo se llevaban sueldos altísimos y La Cámpora no aceptaba que los pague el Gobierno. La orden ahora es bajar los costos", afirmaron en FPT.
De todos modos, Marcelo Araujo y Julio Ricardo no trabajaban gratis hasta el año último. Pero la diferencia clave es que eran hombres del "proyecto". Además, la transparencia en la circulación de dinero no era la mejor. Los sueldos y gastos se canalizaban a través de El Farolito Enterteinment, cuyos movimientos nunca fueron difundidos.
La cosa llegó a tanto que Tinelli retuiteó un mensaje de otro tuitero: "Lamentablemente el fútbol es un arma política y nadie se preocupa por la calidad del producto. Entusiasmaba el nuevo proyecto, una lástima".
Como para ir concretando nuestra visión de las cosas, va quedando claro cómo una mujer y su hijo, integrantes de una familia enferma de ambición y poder, han llegado a convertirse en los dueños de un país y de la vida de 40 millones de personas. ¡Que nadie me diga que esto es una democracia y que vivimos en una República!
En realidad es patético que nuestro país gaste dinero en fútbol, y no les pueda dar aumento a los maestros, a los policías, a los médicos y a los jubilados. No vivimos en Suecia o Canadá, ni mucho menos Australia, como nos quiere hacer creer la Presidente. Estamos a siglos de esos países, y más haciendo estas cosas: tirando dinero de los contribuyentes, porque el Fútbol para Todos no es gratis.
¡Qué ironía! Pum para arriba, santo y seña de Tinelli, y le hicieron estallar por los aires su proyecto de convertir el viejo programa "Fútbol para todos los kirchneristas" en un nuevo ciclo, llamado justicieramente "Fútbol para Todos". Otra vez la señora poniendo a la gente en su lugar. Con la ingenuidad que le conocemos, Marcelo creyó que sabía más de fútbol y de televisión que Máximo Kirchner. Creyó que los tiempos de la propaganda política, altar en el que Víctor Hugo se inmola cada día, habían pasado. Creyó que era más fuerte que La Cámpora y que Hebe. Creyó que Vignolo y Varsky eran mejores que Vicente y Apo. ¡Creyó en el poder de Capitanich! Marcelo, perdón que te lo diga: te creíste todo, y esto era una "jodita para "VideoMatch". (Este párrafo es textual de la nota titulada "Boudou y Tinelli, pum para arriba", firmada por Carlos M. Reymundo Roberts en La Nación del pasado sábado 8 de febrero)
Como dije más arriba, Hebe de Bonafini advirtió al empresario que el programa Fútbol para Todos "no está hecho para hacer plata" sino "para hacer política, como dijo Néstor (Kirchner)".
Pero la dictadura también usaba al fútbol para hacer política. Hay que volver a leer "Montoneros. La soberbia armada" de Pablo Giussiani. Allí Giussiani explica como los extremos, que en el discurso están contrapuestos, en la metodología, práctica y procederes son lo mismo. A los menores de 45, les recomiendo que lean ese libro. La corpo de los DDHH lo dejó fuera de la historia oficial contada por el corporativismo peronista, de las editoriales y librerías, aun las que venden libros antiguos. Pero algunos lo tenemos.
Hace años, en un discurso ante la Asamblea de la ONU, Néstor Kirchner dijo que los argentinos éramos hijos de las Madres de Plaza de Mayo y de las Abuelas de Plaza de Mayo. Todos conocemos que cuando se habla de las Madres, asoma la imagen de su figura representativa, que es Hebe de Bonafini.
El problema es que ahora esta señora entiende que política en Argentina no es la posibilidad de ejercer un poder democrático en beneficio de la sociedad y en pos del desarrollo del país y de las generaciones futuras, sino que es más bien un juego de poder. Y que instrumentos como Fútbol para Todos no sirven más que para captar votos de gente que no tiene posibilidades de prosperar y que con espejitos de colores, mediatices y huesos, como lo es FPT, se vuelven seguidores porque no les han enseñado ni permitido aprender que hay otras cosas a las cuales aspirar en la vida. Esa es la política que el kirchnerismo apoya; ese es el modelo que Hebe de Bonafini promueve: una máquina de crear resentidos que no ambicionan el crecer y mejorar en todo sentido, sino solo ver caer a los que día a día se esfuerzan en pintar como enemigos.
Llegamos al lugar en el que la clase dirigente puede declarar que va a utilizar fondos públicos en beneficio propio. Decir descaradamente que Fútbol para Todos es para hacer política. Mezclar fítbol, que es un deporte, con política, podría ser creíble si en los intervalos de la trasmisión se permitieran campañas publicitarias de Macri, de Lilita Carrió, o de quien fuera, porque tendrían derecho ya que es la plata y recursos de todos.
Sin embargo esos "vivos", porque los dejamos, usan la plata del Estado de todos y todas para hacer publicidad solo de ellos. Porque también en la TV Pública, después de 6,7,8, tendría que venir un programa llamado 8,9,10 y que sea de Binner, De la Sota y Massa. Para ser justos.
Durante la campaña de Raúl Alfonsín se hizo famoso el cántico "que vamos a ser gobierno otra vez, como en el '63", haciendo referencia al triunfo de Arturo Illia el 12 de octubre de ese año.
Ahora los creativos publicitarios podrían prepararle al kirchnerismo otro cántico:
"Que vamos a ser política del "Fútbol para Todos" y de "6,7,8", como en el '78".
¿Lindo, no?
Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso
jueves, 6 de febrero de 2014
Carthago Delenda est
Carthago Delenda est – Editorial del 7 de febrero de 2014
El título que elegimos para hoy, y que traducido al castellano (está en latín) quiere decir: "Cartago debe ser destruida" responde a una famosa locución atribuida a Catón el Viejo, la que, según fuentes antiguas, pronunciaba cada vez que finalizaba todos y cada uno de sus discursos en el Senado Romano durante los últimos años de las Guerras Púnicas, alrededor del 150 a.C. Ninguna de esas fuentes establece exactamente la forma en que lo hacía, si como se escribe en la actualidad, 'Carthago delenda est', o la más completa, 'Ceterum censeo Carthaginem esse delendam' ('Y además opino que Cartago debe ser destruida').
El objetivo de Catón se cumplió por completo. La ciudad fue borrada de la faz de la tierra y con tal éxito que los arqueólogos solo han encontrado restos del lugar que alguna vez fue el más rico del Mediterráneo.
La frase se convirtió así en un modo de expresar la tenaz insistencia sobre una idea fija en cuyo empeño no se ceja hasta haber logrado realizarla, y en tal sentido se utiliza hoy.
Entonces, y como el lector sabe que nos apasiona la Historia, porque de ella se pueden extraer experiencias respecto a situaciones que debemos o no repetir, vamos a trazar un paralelo entre la realidad de aquellos años, que motivara la tan mentada frase de Catón, con nuestra realidad actual, no sin antes explicar, por si hiciera falta, que la apelación a la destrucción no es de ninguna manera literal, ni tiene un sentido material. Somos acérrimos (o sea muy firmes y entusiastas) defensores de la democracia como forma de elección de las autoridades que nos representen, pero también, y fundamentalmente, como forma de vida.
Cartago fue una de las ciudades más importante de los Fenicios, navegantes atrevidos y hábiles comerciantes que dejaron huellas de su paso por todos los rincones del Mediterráneo, al punto que nos atrevemos a decir que ningún pueblo del Oriente tuvo tanta influencia sobre el mundo antiguo
Pero, aunque el fenicio era industrioso y muy trabajador, también era ávido de ganancia y de lujo, orgulloso e insolente, violento y cruel. Era, sobre todo, embustero y desleal. Se conocía por doquier el doblez de la fe púnica, es decir la duplicidad y mala fe de los fenicios. Vivir para enriquecerse y enriquecerse para luego gozar, tal era su grosero ideal. Con ese fin no desdeñaban de sumar a las ganancias del comercio el botín de la piratería. Con los pueblos fuertes y civilizados comerciaban con fingida honradez; pero se desquitaban con los pueblos indefensos. Merodeaban a lo largo de las costas, y, dada la ocasión propicia, robaban las cosechas y saqueaban las ciudades y templos.
Los fenicios abastecieron las cortes orientales de cuánto era preciso para satisfacer el lujo, el vicio y la ostentación. El comercio de los esclavos les valió beneficios enormes. En sus viajes lejanos solían atraer a bordo a niños y mujeres con sus chucherías relucientes, y levaban de repente el ancla, llevándolos cautivos, para venderlos en los mercados de Oriente. El fenicio permaneció así muy próximo a la barbarie por afecto de su excesivo espíritu mercantil.
Volviendo a nuestros días, tras su viaje a Cuba para participar de la cumbre de la Celac, la Presidenta reapareció esta semana con un duro discurso en el que pidió a los hombres de negocios que no "fuguen" divisas (¿se acordará de cuando Néstor Kirchner sacó de Santa Cruz seiscientos treinta millones de dólares que luego, según dijo ella misma "se evaporaron"?), reclamó moderación a los gremios y hasta deslizó la posibilidad de una quita de subsidios a las tarifas de servicios como luz y gas, cuando sostuvo que "no es justo" que perciban esos beneficios aquellos que tienen capacidad para comprar dólares.
Lo sintomático es que luego de que Cristina Kirchner cargara sus tintas contra empresarios y gremialistas, el jefe del sindicato gastronómico, Luis Barrionuevo, opositor a la Casa Rosada, advirtió que "si en el kirchnerismo tienen miedo de irse antes es porque seguro se van a ir antes". Por supuesto que estas declaraciones tienen relación con lo que había expresado el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, quién dijera que el Gobierno "no se va a ir antes" de las elecciones presidenciales de 2015. "No se ilusionen, no nos vamos a ir antes. Si algo caracteriza a Cristina y a quienes la acompañamos es que estamos dispuestos a dar esta pelea", enfatizó el funcionario.
Esa preocupación que expresábamos a la hora de explicar por qué apelamos al título de hoy, tiene que ver, por ejemplo, con la inquietud que nos genera vivir en un país tan extraño en el que, sin ponerse colorado, un incendiario de urnas en elecciones libres (Barrionuevo lo hizo en Catamarca) y además impúdico fraseador sobre la corrupción, cuando dijo en el año 1990 (¿parece todo tan lejano, no?), textualmente, en un programa periodístico, que para que la Argentina salga adelante, "deberíamos (los políticos) dejar de robar durante dos años", tenga todavía influencia sobre los ciudadanos y sus definiciones las tomemos como "liberadoras" de un sistema que nos ahoga. Para seguir con las frases célebres, ya en aquél momento deberíamos haber dicho: "El muerto se ríe del degollado".
Lo único válido de las opiniones de Barrionuevo es que hay que tenerlas en cuenta porque está, y estuvo siempre, muy cerca del poder, de modo que esa consideración nuestra que lo incluye entre los corruptos, no lo excluye de todas maneras de los creíbles, Por eso vamos a decir que en 2008 el mismo Barrionuevo, pero ahora "recargado", consideró que entonces era necesario "dejar de robar por seis meses"; en 2010, afirmó que si el Gobierno dejaba de hacerlo, "en dos meses" el país salía adelante y ahora opinó que 30 segundos sin robos bastaban para que eso ocurra. ¿Terrible, no?
Como para ir un poco a los ejemplos más claros, hace pocos días el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sostuvo que existen "ciertas conductas", algunas de ellas calificables como "avaricia", en el comportamiento de actores agropecuarios "que no liquidan divisas" porque tienen una "mayor capacidad de almacenar y ahorrar". Irónicamente, según su última declaración jurada de bienes presentada ante la Oficina Anticorrupción, Capitanich tiene ahorrados $2.711.939 entre dinero en efectivo y plazos fijos. El gobernador de Chaco en uso de licencia, sostiene poseer dos plazos fijos: uno por $2.472.679 y otro por $127.713. Si en el mercado financiero hay algo especulativo, eso es el uso de un plazo fijo. Sin querer, el jefe de Gabinete volvió a complicarse con sus declaraciones, como ya lo había hecho con la eventual "importación de tomates", la posible instalación de cortes programados o la modificación de bienes personales. Su frase "Si todos tuviéramos una actitud constructiva y solidaria, el dinero excedente no se destinaría a la especulación sino a la inversión", debería figurar en el libro de las estupideces, no por lo que expresa, sino por quién la expresa.
Nosotros no queremos que Cartago sea destruida. Queremos que se cumplan los plazos constitucionales porque ese es un imperativo de la vida democrática. Pero también creemos que el gobierno debe hacer un sincero mea culpa y darse cuenta de que, más allá de la economía, la gente está necesitando más paz y menos confrontación como sistema, más alegría y menos crispaciones, más concordia y reconciliación en vez de persecuciones judiciales y venganzas, más verdades y menos mentiras, aunque parezca una verdad de Perogrullo. Lo que pasa, además, es que los ciudadanos estamos en una situación de angustia y tensión permanentes, y no aparece ningún Catón que nos diga lo que opina.
Es muy triste tener que hacerlo desde un semanario de un pequeño pueblo de provincia, cuando el deber es de otros, que cobran para ello y ocupan bancas. Aunque nosotros estemos motivados en lo que dice la letra de "El Orejano":
Porque no me llenan con cuatro mentiras
los maracanaces que vienen del pueblo
a elogiar divisas ya desmerecidas
y hacernos promesas que nunca cumplieron.
Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso
jueves, 30 de enero de 2014
Los “ni - ni”
Los “ni - ni” – Editorial del 31 de enero de 2014
La última vez que hablamos de la Sra. Presidente hacíamos referencia a que había estado bailando y golpeando una cacerola en la Plaza de Mayo, convirtiendo en una fiesta a un país que por esas horas sufría con los saqueos, las revueltas policiales y las decenas de muertos. Y ahora, casi dos meses después, en los que se dedicó a encerrarse en sí misma, tenemos que volver a hablar de ella con otro sinsentido. El miércoles 22 de enero, durante el día, se vivió la mayor devaluación desde 2002, el "blue" a más de 12 pesos y la sensación de que en la City se cocinaba algo horrible. Y por la noche, batucada en la Casa Rosada, lluvia de subsidios para el millón y medio de chicos que ni trabajan ni estudian (no entiendo cómo tantos chicos dejaron pasar la década ganada) y tres discursos que nos hablaron del país que no sabemos ver.
¿Debemos marchar hacia la utopía de una sociedad absolutamente igualitaria?, arrojó a sus adeptos, desde una de las galerías de la Casa de Gobierno, la primera mandataria y empresaria muchas veces en colisión con su carácter de empleada pública, para el regocijo de la muchachada, de lo cual se desprende que el camino a la igualdad es premiar al que se rasca, frente al gurí que tiene tres laburos y cursa una carrera universitaria rindiendo libre, estudiando en el trabajo, en el horario del almuerzo y en el baño. Para colmo, para justificar la idea de los planes estudiantiles, Cristina señaló que los chicos "ni-ni" son producto del neoliberalismo que dejó sin empleo a sus padres. Sus hijos, los de la Sra. Presidente, tampoco estudian ni trabajan, y con $ 600 pesos apenas podrían pagar un tercio de los lentes negros de Florencia, por ejemplo.
Hay miles de motivos para que alguien no estudie ni labure, y no siempre esos motivos tienen que ver con pasar necesidades. Eso, en pueblos chicos como el nuestro es muy fácil de ver, y con mis veintitrés años de docencia podría marcar cientos de ejemplos de quienes no estudian ni trabajan porque no quieren, y porque sus padres, por permisivos y facilistas, se lo consienten. Y a eso no lo va a arreglar Cristina con su Plan Progresar. Ni Magoya.
Pero por otra parte la falta de estudios superiores no anula la posibilidad de acceder a un empleo y cualquiera que sepa escribir su nombre y sumar de a tres dígitos califica para cajero de supermercado. Estudiar se hace por ganas, por voluntad. Las ganas de estudiar las desencadena un modelo de vida, una aspiración a seguir. Y las aspiraciones van de la mano de la realidad. En un país en el que se puede ser propietario sólo si se es hijo único y los padres se mueren, la aspiración personal se ve limitada a lo que se puede alcanzar: un alquiler, pilcha, salir de "joda", un autito. Antes se admiraba a los que se pasaban la vida estudiando, "metiendo" posgrados, doctorados y aprendiendo tres idiomas mientras trabajaban en empleos que no tenían nada que ver con lo que estudiaban. Ahora yo los miro con ternura, porque es envidiable la fe que tienen en que algún día podrán ser "grosos" en lo que hacen, cuando hace tiempo que la meritocracia se convirtió en un concepto atacable, maligno y sinónimo de "garca". Lo mejor es militar (de militancia) en el partido de gobierno, recibir un empleo público, o en su defecto un Plan, y apostar a que tanto el gobierno como su Plan se prolonguen indefinidamente en el tiempo.
No pueden hacer frenar los trenes y pretendemos que frenen la inflación y el dólar. No logran que una sola empresa funcione y queremos que arreglen algo. No pueden garantizar que haya luz en verano ni gas en invierno. Saqueos, policías y docentes hambreados, chicos que manguean en cadena, gente que duerme en la calle de a tres por cuadra, muertes sádicas en "choreos cotidianos" o por el inusitado crecimiento del narcotráfico, créditos hipotecarios para el que demuestra que no lo necesita (bienvenidos sean, pero reconozcamos que son para un nivel de ingresos "medio-alto", porque si no tienen que optar entre pagar la cuota o comer), sistemas de salud colapsados y una presión tributaria escandinava para una calidad de vida subsahariana. Nos dijeron que venían a poner un Estado presente y nos trajeron un Estado que nos abre la heladera, nos insulta por no tener cerveza y pregunta qué hay para comer mientras ocupa el sillón del living. Pero eso sí, presente. Y así, después de once años del crecimiento más grande de la historia de la Vía Láctea, el gobierno se dedica al asistencialismo. Diría que en algo fallaron, pero sería olvidarme de que, en su esencia, el kirchnerismo es eso: la administración de la pobreza por parte de quienes abusan de su riqueza.
¿No es que no hay desocupación? ¿Y si no la hay, por qué no trabajan los "ni-ni"? ¿Y por qué estos "ni-ni" no aprovecharon la década "ganada"? ¿O eso de "ganada" es puro verso?
Cambiando el ángulo, los que conocimos el rodrigazo vemos con preocupación que se está repitiendo, aunque ahora "en cuotas". La presidente informó el pasado miércoles 22 de enero que los trabajadores argentinos teníamos el mejor salario mínimo vital y móvil de la región, equivalente a 600 dólares. El lunes 27, siguiendo esas mismas cuentas oficiales, ese salario equivale a 450 dólares (un salario mínimo de 3600 pesos con un dólar oficial a 8). Es otra clara expresión de cómo el gobierno les cobra a los trabajadores el evidente ajuste.
Pero quizás esto del Plan Progresar es peor, dada la destrucción de las instituciones, de los valores, de la justicia, de la educación...en fin, de todo el tejido social de nuestra Patria.
Un amigo, en una de esas charlas de café sin café que tienen los pueblos chicos, y que se hacen en las esquinas o en el medio de la plaza, nos acotó algo importante: el valor de la educación familiar, el haber crecido en la cultura del esfuerzo, el haber logrado un título, un trabajo, todo por propios méritos y no por dádivas. Quizás debamos fortalecer justamente los lazos familiares que nos legaron estos valores y apoyarnos en ellos para transmitirlos a los más jóvenes. ¿Por qué una dádiva si es que hay "pleno empleo"? ¿Por qué seguir esquilmando el país si ya estamos tocando fondo?
Saludo fervorosamente a cada uno de los amigos "de buena voluntad" que piensan como yo, y ¡tengamos ánimo! Ánimo que yo ansío tener y que quisiera contagiar...pero hay miles de jóvenes que mamaron de la década de la desidia, del desinterés por estudiar...de la falta de respeto por los mayores...''una generación perdida'' o al menos jaqueada por el falso y cómodo "triunfar" de la vagancia paga...''Juventud divino tesoro'', decía Rubén Darío en "Canción de otoño en primavera". ¡Qué lejos estamos de eso...y que difícil será remontar esta porquería!
Pero acá en Entre Ríos tenemos algunos agregados al tema. En primer lugar la titular del Inaubepro, Mayra Cresto, dijo que "habría" que estudiar la posibilidad de que haya una colisión entre el sistema de becas que ya existe en la provincia con el que ahora se ha inventado desde la presidencia. En ese caso, los "ni-ni" autóctonos tendrían doble "beneficio".
Y el otro, no menos importante por sus consecuencias, es la creación, por parte del gobernador, poco antes de viajar a Cuba [ya que estamos, viajó tres días antes de la Cumbre de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) ¿a hacer qué?], de una Unidad Ejecutora Provincial para poner en marcha el Plan Progresar, incluso antes de saber si la teoría de Mayra Cresto es acertada. Pero bueno, mientras tanto, como contribución a la idea de Cristina, Don Urribarri aporta lo suyo haciendo Progresar a un número indeterminado de acólitos que pudieran haber quedado en lista de espera al momento de nombrar los funcionarios al principio de la gestión. Estas "Unidades Ejecutoras" son ideales para eso, ya que para integrarlas no hay que tener ninguna capacitación específica, ni hay tampoco un límite establecido para la cantidad de integrantes. Si algún día el gobierno da a conocer la conformación de la misma, aquellos que estamos acostumbrados a leer entre líneas nos encontraremos con más de una sorpresa, seguramente.
Podría haber imitado, pero no lo hizo, al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, que dejó cesante a partir del viernes a la totalidad de sus funcionarios para la reestructuración de su planta política, previendo que la nueva estructura contemplará a 170 colaboradores, lo que representa la mitad de los actuales cargos. A su vez, las remuneraciones de los funcionarios ratificados tendrán una reducción del 15 por ciento de sus haberes.
"Cuando la mitad de la población cree la idea de que no tiene que trabajar porque la otra mitad de la población va a mantenerla, y cuando la otra mitad cree que no vale la pena trabajar para mantener a la primera mitad, entonces llegamos al principio del fin de una Nación".
Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso
jueves, 23 de enero de 2014
Ángeles y Demonios
Ángeles y Demonios – Editorial del 24 de enero de 2014
Hace unos días falleció en México Juan Gelman, poeta nacido en Buenos Aires en 1930 y premiado en varias oportunidades por su obra literaria, habiendo sido el cuarto argentino galardonado con el Premio Cervantes, luego de Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato y Adolfo Bioy Casares, lo que no es poco decir. Se lo considera uno de los grandes poetas contemporáneos de habla hispana y un "expresionista del dolor", ya que casi toda su obra tiene que ver con la búsqueda de su nieta, robada apenas nació, y con la pérdida de su hijo y de su nuera durante la dictadura. Y también, hay que decirlo, porque es verdad, desde fines de los '70 Gelman abrazó la lucha armada y entre 1973 y 1979 fue "oficial" de Montoneros. Es decir, tomó el riesgo de morir, pero también, y consecuentemente, la decisión de matar.
Elegimos este tema para hoy, seguramente porque es polémico, y eso nos apasiona. Pero el disparador, esta vez, (siempre hay uno) fueron dos artículos aparecidos en La Nación la pasada semana, firmados por el periodista Ceferino Reato, en los que hace un análisis parcializado de la cuestión, mezcla las cosas, y lo que es peor, oculta los orígenes del problema y no mide con la misma vara.
Para entender el porqué de la vocación por la lucha armada que iniciaron las FAR y luego siguiera Montoneros (lo del ERP es otra cosa, a mi entender), hay que comenzar por leer lo que fue el plan CONINTES (Conmoción Interna del Estado), plan represivo aplicado en Argentina luego de los hechos del 16 de septiembre de 1955 a través de un decreto de ese día suscripto por Juan Domingo Perón. En ese decreto se designó al ministro de Ejército Franklin Lucero como comandante en jefe de la Fuerza de Represión, y se le autorizó a establecer el toque de queda y a adoptar las medidas necesarias "para lograr la más rápida y eficaz represión de todo acto de alteración del orden público, violencias contra las personas o bienes públicos o privados, servicios públicos, templos o establecimientos religiosos, sabotajes, depredaciones, etc."
En realidad el Plan Conintes habilitó a las Fuerzas Armadas para reprimir las huelgas y protestas obreras y poner a los activistas bajo jurisdicción de los tribunales militares. Fue creado con la idea de evitar el paro de los trabajadores o el abandono de la actividad de los servicios básicos, como la electricidad, el agua y el reciente servicio de gas. Durante su aplicación las protestas disminuyeron (los dos millones de jornadas laborales perdidos por huelga en 1959 se redujeron a una décima parte), y las cúpulas gremiales se vieron acorraladas entre las presiones de los sectores combativos y el riesgo de perder su legalidad que les permitía ejercer el cargo. Por eso es que muchos sectores, sobre todo de la militancia de izquierda, decidieron tomar las armas.
La Historia, que sirve precisamente para conocer hechos similares y predecir sus consecuencias, porque como solemos decir, cada vez que se mezcla tierra con agua sale barro y no dulce de leche ni mayonesa, nos enseña varios acontecimientos en los que al pueblo no le quedó otro remedio que armarse para defender sus derechos.
Para buscar en nuestra historia común (o sea que nos pertenece a todos) los Macabeos constituyeron un movimiento judío de liberación, que luchó y consiguió la independencia de Antíoco IV Epífanes, rey de la helénica dinastía seléucida, sucedido por su hijo Antíoco V Eupátor. Los macabeos fundaron la dinastía real asmonea, proclamando la independencia judía en la Tierra de Israel durante un siglo, desde el 164 al 63 a. C.
Aún son recordados nacionalmente por el pueblo hebreo en la festividad de Jánuca. Más aún, son considerados héroes nacionales del pueblo de Israel y la rebelión es conmemorada religiosamente de forma anual. La Iglesia católica reconoció a los Santos Macabeos como mártires en su santoral, aunque esta festividad fue suprimida en 1969. La Iglesia ortodoxa sigue celebrando el día de los Santos Mártires Macabeos el 1 de agosto, cinco días antes de la conmemoración de la transfiguración de Jesús.
Quiere decir que la lucha armada frente a la opresión no es una cosa nueva, y no puede Reato recordar solamente, como lo hace, que en esos seis años en que Gelman estuvo en Montoneros, y que incluyen los tres años del gobierno del peronismo, hubo atentados como el que le costó la vida al sindicalista José Ignacio Rucci, hombre de confianza del general Juan Domingo Perón, y ataques como el de Formosa, donde murieron doce defensores de un cuartel ubicado en los suburbios de esa ciudad, entre ellos diez soldados conscriptos de 21 años que estaban de guardia aquel domingo 5 de octubre de 1975. O sea, no puede hacerlo sin reconocer que no se apeló a la justicia para, precisamente, juzgar a los autores de esos hechos. ¿Eso le parece bien a Reato? ¿Le parece bien que la respuesta haya sido simular enfrentamientos, secuestrar mujeres embarazadas y apropiarse luego de sus bebés?
Luego de romper con Montoneros, en 1979, Gelman se dedicó a la escritura y no quiso hablar de su experiencia armada. Sí hizo frecuentes y sentidos reclamos por la verdad y la justicia con relación a los crímenes de la dictadura. Y lo único que se le ocurre a Reato es invocar una carta de lectores de un tal Del Barco, en la que dijo, "Ningún justificativo nos vuelve inocentes. No hay "causas" ni "ideales" que sirvan para eximirnos de culpa. Se trata, por lo tanto, de asumir ese acto esencialmente irredimible, la responsabilidad inaudita de haber causado intencionalmente la muerte de un ser humano". Entonces, si Reato fuera ecuánime, debería preguntarse, en ese mismo contexto, cuántos oficiales del ejército, incluido Milani, actual Jefe del mismo, se atrevieron a escribir algo similar. Yo le contesto: ¡ninguno!
En su carta, Del Barco recordó un reportaje reciente de Gelman en el que el poeta se pronunciaba a favor de la verdad y de la justicia, como lo haría dos años después al recibir el Premio Cervantes por su obra literaria.
Del Barco, quien conocía a Gelman desde su común militancia en el Partido Comunista, agregó: "Es cierto. Pero para comenzar él mismo tiene que abandonar su postura de poetamártir y asumir su responsabilidad como uno de los principales dirigentes de la dirección del movimiento armado Montoneros. Debe confesar esos crímenes y pedir perdón por lo menos a la sociedad".
"Los otros mataban, pero los "nuestros" también mataban. La verdad y la justicia deben ser para todos", señaló. Otra vez Reato se olvida de pedir igual compromiso de quienes ejercieron el terrorismo de estado, seguramente porque él está de acuerdo con ese proceder. Entonces que lo diga, y listo.
Pero no. Lo que Reato hace es reivindicar esa carta bajo el sonsonete de que "son palabras que ahora vuelven a cobrar sentido y necesidad, con la fuerza de esas verdades pronunciadas en soledad, "frente a un coro políticamente correcto", con lo que desvirtúa incluso, la obra poética de Gelman y el dolor que provocó su muerte. Es algo así como disfrutar del fusilamiento de Federico García Lorca, que lo fue por ser de izquierda y homosexual, y hacer creer que alabar su obra es ser cómplice de su lucha en la Guerra Civil Española, que, ya que estamos, por ser perdida por los sectores progresistas derivó en la sangrienta y cruel dictadura de Francisco Franco que duró cuarenta años.
En el segundo artículo Reato intenta justificarse, pero para mí ya es tarde.
No es cierto que los que negamos la "teoría de los dos demonios" estemos a favor de la "teoría de ángeles y demonios". No. Es igualmente falsa.
Lo que no puede hacer Reato, porque escribe en un medio que leen millones de personas, es decir "mi posición es que un periodista debe preocuparse sólo por llegar lo más cerca posible de la verdad, tanto en el presente como en el pasado. Y que no debe distraerse con ese tipo de teorías, que son artificios políticos pensados para avalar o respaldar determinadas decisiones de poder".
Así como lo del Plan Conintes ayuda a entender muchas cosas, Reato y muchos más (¡muchos más!) deberían leer la historia de la civilización judeo-cristiana, para entender que, en un principio, ángeles y demonios fueron sinónimos. Lo que pasó es que después algunos siguieron siendo ángeles y otros se convirtieron en lo que hoy entendemos por demonios.
Y si bien no podemos asegurar quiénes fueron ángeles en la lucha armada de los '70, sí sabemos quiénes fueron demonios, o "espíritus del mal", de uno y de otro lado, antes o después, porque tal como Gelman sufrió las muertes, otros hay que se enriquecieron y perdieron la memoria.
Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso
jueves, 16 de enero de 2014
Estamos del tomate
Estamos del tomate – Editorial de 17 de enero de 2014
Continuamos hoy con la temática de la pasada semana, en la misma línea de la “victoria pírrica”, y aún a riesgo de no ser originales, ya que la mayoría de aquellos que no son chupamedios, está tratando por estos días este tema, más o menos de la forma en que lo estamos haciendo nosotros. El fin de semana pasada encontramos en varios medios nacionales lo que, si no fuera casi imposible de creer, parecía una copia de nuestro “Ganó Pirro”. Eso ya nos ha pasado, e incluso alguna vez escribimos una carta a La Nación haciendo notar esa “coincidencia”, teniendo en cuenta de que nuestros editoriales se publican también en un blog, con lo cual se podría tener acceso fácil. En esa oportunidad hasta el título era el mismo. Esto pondrá felices a aquellos amigos demasiado condescendientes con nosotros, que nos sugieren que esta página debería ser publicada en otros medios de más alcance provincial y nacional. Pero está bien, nosotros vivimos acá dónde nacimos, o, como dice Julio Federik en su genial descripción de Entre Ríos, “porque este es mi lugar y aquí me quedo, otro será mejor, pero este es mío”.
Terminada esta introducción, debemos decir que el título tiene que ver, obviamente, con la soberana estupidez de la que fuimos testigos los argentinos por estos días, cuando el Jefe de Gabinete de la Nación, que fue elegido para gobernar el Chaco, pero que pidió licencia en ese cargo para el cual la gente había confiado en él, y aceptó este nuevo, en el que debe ganar “buena plata” y, además, supuestamente lo pone (o lo ponía) en la carrera presidencial de 2015, haya dedicado una conferencia de prensa por cadena nacional para hablar del precio de uno de los ingredientes de la famosa y argentina ensalada mixta. Lo único que falta es que en las próximas semanas nos ilustre acerca de la lechuga y de la cebolla, como para completar el plato y justificar el nivel de sus ingresos. Esa, señores, es la verdad de la milanesa. Con ensalada, por supuesto.
Ayn Rand, exiliada rusa en los Estados Unidos, filósofa y escritora, refiriéndose al régimen de Stalin, en particular, y a la Unión Soviética, en general, escribió en 1950 el texto que sigue. Pero, mal que nos pese, la semejanza con nuestra situación actual es más que evidente.
"Cuando advierta que para producir necesite obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes no trafican bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare en que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar sin temor a equivocarse que su sociedad está condenada."
Cuando un país sufre disturbios, saqueos, cortes de electricidad y una inflación galopante, lo normal es que las personas libres busquen que sus líderes restauren la calma y el orden. Pero, sin embargo en plena crisis energética y de reclamos salariales que derivaron en saqueos y en por lo menos 14 muertos, la presidenta ha cultivado un perfil bajo. Tal vez sea porque en diciembre un grupo de periodistas de investigación del diario La Nación publicó una serie de artículos que decía que tanto Cristina como su marido, quien falleció en 2010, se enriquecieron con un programa de obras públicas en su provincia natal de Santa Cruz. ¡Y pensar que por mucho menos que eso Fernando de la Rúa tuvo que huir precipitadamente (Gracias Les Luthiers) en helicóptero y es vilipendiado hasta el día de hoy. ¡Ni su partido lo defendió, por lo menos orgánicamente, ya que estamos! Parece que sus dirigentes no leyeron el testamento de Alem. ¡Por Dios!
Volviendo a las acusaciones hacia el matrimonio presidencial, los reporteros señalaron que un testaferro de los Kirchner asumió el control de un puñado de empresas constructoras de Santa Cruz y, posteriormente, consiguió una serie de contratos de obras públicas a precios inflados, agregando que el mismo contratista le dio a los Kirchner sobornos importantes al lavar dinero a través de hoteles en Santa Cruz que pertenecían a la Primera Pareja. La presidenta niega todas estas acusaciones y dice que “¡provienen de los fascistas!”.
Para colmo, después de diez años de gobiernos kirchneristas, el Poder Ejecutivo ahora controla la mayor parte del Poder Judicial. Es improbable que los llamados para una mayor transparencia lleguen muy lejos. Por otra parte, una espiral inflacionaria que agota la paciencia y una población que se siente tan impotente como la de la Argentina actual en algún momento se hará escuchar.
Como prueba de esa desconexión con la realidad que evidencia el gobierno, y que nosotros acá ya hace un tiempo comparamos con la parábola de “El Rey desnudo”, un cuento de hadas danés escrito por Hans Christian Andersen y publicado en 1837. La historia es una fábula o apólogo con un mensaje de advertencia: “No tiene por qué ser verdad lo que todo el mundo piensa que es verdad”, o, también, “No hay preguntas estúpidas”.
Esa desconexión evidente con la realidad, que de todas maneras ni les interesa, hizo que en medio de la crisis el Gobierno decidiera invertir casi cuatro millones de pesos en un sistema de emergencia que proporciona energía de manera ininterrumpida. Son baterías de gran magnitud para garantizar que la Casa Rosada no sufra las consecuencias de un corte del suministro eléctrico.
Fueron tres contrataciones destinadas a comprar el equipo, instalarlo y adecuar el subsuelo del edificio para su colocación.
Los llamados a licitación se publicaron en el Boletín Oficial en la última semana de diciembre, en medio de los múltiples cortes de luz que padecían los vecinos de Buenos Aires. El 16 de diciembre pasado, la sede gubernamental se había quedado sin servicio durante ¡diez minutos!
El secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, acusó al diario La Nación de "mentir" e incurrir en "una falta grave a la ética" por publicar la noticia primero en su edición digital y luego en la impresa, lo que hizo que el citado medio aclarara que la fuente de la información publicada eran los pliegos de la licitación publicados en el Boletín Oficial el 28 de noviembre último y subidos más tarde a la Web de la Presidencia. Allí se hace referencia a tres licitaciones por casi cuatro millones de pesos para equipar a la Casa Rosada de un sistema capaz de dejarla a salvo de los numerosos cortes de energía que afectaron a la ciudad y al área metropolitana. En dos de esas licitaciones el Gobierno fija una base de 3.877.167,43 pesos. La tercera licitación, que hace referencia a tableros eléctricos, no especifica ningún monto.
El Gobierno solicitó un "montaje electromecánico de un sistema de energía ininterrumpida UPS 2X300 KVA" en la licitación 40/2013, con un presupuesto de $3,6 millones. "Pone en marcha un sistema de emergencia que mantiene el fluido eléctrico y evita que haya corte alguno, por más mínimo que sea el tiempo que demore en activarse el grupo electrógeno", explicó un experto. "Es un equipamiento de gran magnitud", coincidieron los especialistas.
"Se trata de un sistema de baterías que se utilizan en las actividades en donde es imprescindible la energía constante, como un quirófano o una torre de control de un aeropuerto", dijo otro técnico.
"Por la potencia y las características, aparenta ser una instalación de gran magnitud, de las más importantes del mercado", observó, en base a los pliegos de la contratación. "No existe fabricante de este tipo de equipos en el país, seguramente será importado", arriesgó.
Muchos vecinos de Buenos Aires, en cambio, permanecieron varios días sin suministro, y el problema aún no está completamente solucionado en distintas zonas de la Capital.
Por eso, Sr. Parrili, en cuanto a la ética, es bueno ponerla como tema de debate en un país estragado por la corrupción. Pero no debe limitarse a la actuación del sector privado, sino al modo en que se utilizan los recursos del Estado; al modo en que los funcionarios rinden cuentas de sus gastos y de sus ingresos; a la forma en que se contratan obras y servicios públicos; a la disposición gubernamental para responder la requisitoria de la prensa.
Porque no solo de tomate vive el hombre.
Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso
jueves, 9 de enero de 2014
Ganó Pirro
Ganó Pirro – Editorial del 10 de enero de 2014
Yo me voy a animar hoy, después de este breve descanso de una semana, y en ocasión de tratarse del primer editorial del año 2014, a hacer un poco de periodismo de anticipación, intentando deducir (o sea llegar a una conclusión que se infiera necesariamente de las premisas existentes) qué es lo que va a pasar de acá a las elecciones de 2015. En general nadie me puede impedir que lo haga, y en particular, servirá para, como ha venido sucediendo (y seguramente esa es una de las razones de la continuidad de Crónica) casi desde los comienzos, corroborar en cuántas cosas hemos tenido razón, a veces lamentablemente.
Varias han sido las banderas que ha levantado este gobierno en su constante monólogo, y como considero que todas son mentiras, y se van a ir cayendo a pedazos a medida en que nos acerquemos a diciembre de 2015, es que trataré de analizar por lo menos las más enhiestas y visibles, que son a la vez las que ellos más defienden como su razón de ser en la vida y en el ejercicio del poder.
Por causas que ellos mismos decidieron privilegiar, seguramente para justificar ante los demás un progresismo que no ejercían, ya que era solamente "a la violeta" (expresión esta que se usa para referirse a aquellos que presumen de ser defensores de ciertas ideas, pero en realidad no lo son tanto, es decir, lo son de manera superficial y que incluso las más de las veces es solo una una mera pose de conveniencia o interés), se autoproclamaron los líderes por la defensa de los Derechos Humanos, relegando a un segundo e injusto lugar, o incluso olvidándose de él, a Raúl Alfonsín, respecto al que ya dije muchas veces acá, sin su "guapeza" y decisión todavía estaríamos en un sistema como el de Chile, en el que no se juzgó ni se cuestionó demasiado el accionar de la represión militar, y todavía se vive preguntándoles si está bien lo que hace la democracia.
En ese marco, y juro que no estoy haciendo un simplista juego de palabras, el 24 de marzo de 2004, el Presidente Néstor Kirchner le ordenó al por entonces titular del Ejército, Roberto Bendini, que bajara de las paredes de una de las galerías del Colegio Militar de la Nación los cuadros de los Presidentes Jorge Rafael Videla y Reynaldo Benito Bignone. En ese acto Kirchner destacó que el retiro de los cuadros "marcaba definitivamente un claro posicionamiento del país, de las Fuerzas Armadas y de él mismo, en su carácter de Comandante en Jefe de esas Fuerzas, de terminar con esta etapa lamentable" y de que "esté consolidado el sistema de vida democrático y desterrado el terrorismo de Estado". Lo puse textual para que se note más la contradicción con lo que sigue.
Casi diez años después, o sea ya con la "década ganada" (digo, como para trazar un paralelo con algo muy propio de los argentinos como es el fútbol) parece que nos dedicamos a hacer jueguito y a dar pases para el costado o para atrás, lo que es aún peor, (sé de partidos que se creían ganados y se perdieron por "cancherear" de esa manera), la Sra. Presidente, también Sra. del que hizo bajar los cuadros, ordenó a sus fuerzas en el Congreso y en los chupamedios, nombrar y defender el nombramiento de César Milani al frente del mismo ejército que su marido había considerado como que ya había desterrado de sus filas al terrorismo de estado.
El tema es que el citado militar, que es investigado por violaciones a los Derechos Humanos y enriquecimiento ilícito, está presuntamente involucrado en la desaparición del soldado conscripto riojano Alberto Ledo y en la detención ilegal de Alfredo Olivera y su padre, Pedro Olivera.
Son numerosas las organizaciones sociales, políticas, sindicales, entre ellos el Centro de Estudios Legales y Sociales, que fundara el socialista Alfredo Bravo y que ahora preside el kirchnerista Horacio Verbistzky, que reclamaron que esto sea investigado con la seriedad que amerita antes de tomar una decisión como la que avaló el ascenso de Milani. Sin embargo la Presidente lo hizo nombrar igual, y lo dotó de un presupuesto altísimo para hacer lo que es su especialidad (aunque parezca paradójico), ya que procede del arma de Inteligencia. Muchos suponen que la razón está, entonces, en contar con un aliado a la hora de empezar a pinchar teléfonos, infiltrarse en medios, apretar jueces, etc., materia en la que el nuevo jefe del ejército es, aparentemente, un eximio exponente.
El otro tema del que se jacta el gobierno, sobre todo porque se durmió en los laureles de los logros conseguidos en 2003, de la mano de Roberto Lavagna en Economía, es de los índices de crecimiento, de descenso de la pobreza, de aumento del trabajo, de la nula inflación, etc. Sin embargo, hace unos pocos días, el semanario británico The Economist consideró que la pobreza junto a un "mal gobierno, los bajos niveles de las prestaciones sociales, las tensiones étnicas y una historia de los disturbios", hacen a la Argentina un país con "muy alto riesgo de desorden social".
El análisis explica que aunque las dificultades económicas son "casi una condición necesaria para la grave inestabilidad" social, sólo cuando este problema se combina con una "amplia desigualdad de ingresos, el mal gobierno, los bajos niveles de las prestaciones sociales, las tensiones étnicas y una historia de los disturbios", el riesgo de conflicto es alto. ¿Clarito, no?
Considero que actitudes como las que ha tenido a fin de año el responsable de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray, de borrar con el codo lo que escribe con la mano e irse a pasar las fiestas en Río de Janeiro, no solamente sin explicar cómo en pleno "cepo cambiario" consiguió los dólares y los justificó, sino, encima, yéndose en la línea aérea de los Emiratos Árabes, en vez de hacerlo, como les corresponde a los funcionarios públicos, en la línea aérea estatal, Aerolíneas Argentinas, es una prueba de ello. Es tan hipócrita que hace un tiempo, en discurso por la cadena nacional, justificando ese "cepo", dijo, otra vez textualmente, "preferimos que los argentinos veraneen en el país". Claro que él se compró un lujoso departamento en Punta del Este en el que ya está instalada su familia. Otra vez uno entiende eso de la "década ganada". Se refiere, obviamente, al crecimiento económico de la familia Kirchner y de sus amigos y adláteres. Porque en lo demás, vamos perdiendo por goleada, tenemos un promedio bajísimo, y no sería raro que si seguimos así nos vayamos a la "B".
El plan de entrega de netbooks, que ahora por fin, en un sinceramiento ético se va a llamar, desde este año, Plan votar.ar, en vez del eufemístico nombre de educar.ar que tenía, es otra demostración palmaria de las "victorias pírricas". En las escuelas no se usan o se usan muy poco, por lo que las más de 4.500.000 de computadoras que se han entregado, han servido para el propósito inicial que fue el de beneficiar al fabricante, que debe ser del círculo íntimo de amigos del poder, y para que se potencien los votos de la familia, ya que a "la compu" la usan el padre, la madre, el abuelo, el tío, el hermanito menor (que no vota pero opina) y también el beneficiario, es cierto. Pero para jugar y conectarse al Facebook. Nunca para estudiar.
Suelo terminar mis editoriales con una frase, en este caso de Juan José Campanella, conocido director de cine argentino: "El país que tenemos hoy no es el que imaginamos, y el país de mañana será mucho peor de lo que imaginamos. No hay respeto. No hay educación. No hay diálogo. La búsqueda de la excelencia se abandonó por completo. Nos acostumbramos al atropello del poder político, al patoterismo. Al corto plazo sin una visión de país que nos ilusione. Que nos enamore. ¿Qué queremos? Volver a sentir orgullo de ser argentinos. Viajar seguros. Ver un desarrollo cultural sostenido. Transitar por las calles sin piquetes. Escuchar a un presidente conectado con el mundo. Poder decidir qué comprar. Qué libros leer. Respetar al maestro. Estadistas conduciendo al país. Economistas manejando la economía. Calma y paz. No al odio y la crispación. Los tres poderes funcionando. Comprar dólares. O no. Recibir cosas del mundo y poder enviar cosas al mundo". Así de simple.
Dr. Mario Ignacio Arcusin, para Semanario Crónica de Basavilbaso
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